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Apries

Nombre completo Apries
Descripción Faraón egipcio de la dinastía XXVI
Fecha de nacimiento 30-11-0649
Fecha de fallecimiento 01-01-0567
Nacionalidad Antiguo Egipto
Ocupaciones estadista
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Apries es el nombre que, en la tradición de Heródoto y Diodoro, se asocia a Wahibre Haaibre, monarca del antiguo Egipto que gobernó entre 589 y 570 a. C. Su papel en la Dinastía XXVI lo sitúa como el cuarto rey de esa casa dinástica, una línea que disputaba el control del país después de Psamético I. Las crónicas antiguas, aunque con variantes, lo vinculan con el personaje Uafris de Manetón y con Hofra en la memoria bíblica, lo que evidencia la dualidad de fuentes para su figura.

Apries — Imagen principal

Apries es el nombre que, en la tradición de Heródoto y Diodoro, se asocia a Wahibre Haaibre, monarca del antiguo Egipto que gobernó entre 589 y 570 a. C. Su papel en la Dinastía XXVI lo sitúa como el cuarto rey de esa casa dinástica, una línea que disputaba el control del país después de Psamético I. Las crónicas antiguas, aunque con variantes, lo vinculan con el personaje Uafris de Manetón y con Hofra en la memoria bíblica, lo que evidencia la dualidad de fuentes para su figura.

Biografía y contexto dinástico

Ascenso al trono El trono egipcio pasó a manos de Apries tras la muerte de Psamético II, y la asunción ocurrió en febrero de 589 a. C. En ese instante, la realeza de Egipto volvió a colocarse bajo la égida de una dinastía que buscaba consolidar fronteras y templos, manteniendo un equilibrio entre las tradiciones locales y las presiones externas. El nuevo faraón se dedicó a continuar proyectos de expansión y de fortalecimiento de la administración, apoyado por una corte que esperaba estabilidad después de años de tensiones internas.

Política interna Desde el inicio, el reinado de Apries estuvo marcado por diversas dificultades que minaron la cohesión interna. Las tensiones entre fuerzas locales, mercenarios y cuerpos de tropa que respondían a distintas tradiciones de combate dificultaron la operación centralizada del poder. A la vez, el faraón trató de sostener la autoridad frente a una sociedad que demandaba respuestas ante crisis militares y cambios económicos. Estas presiones internas terminaron por erosionar su posición cuando surgió un descontento significativo entre las guarniciones y las elites que le eran leales.

Relaciones exteriores En el marco de la política regional, los relatos bíblicos señalan una alianza en ciernes entre el reino de Judá y Egipto para liberarse del dominio babilónico. Apries respondió con una ayuda militar hacia Jerusalén, pero el respaldo egipcio se retiró poco después, posiblemente para evitar confrontaciones decisivas con Babilonia. El resultado fue la derrota de la urbe ante las fuerzas de Nabucodonosor II y su destrucción en la década de 580 a. C. Este episodio resalta la vulnerabilidad de Egipto ante las potencias vecinas y la fragilidad de las alianzas en un panorama de rivalidades regionales.

El golpe al norte africano En el teatro de África se registraron movimientos que mostraron la debilidad de la posición de Apries: un motín por parte de las fuerzas de la guarnición de Asuán y desorganización en las campañas exteriores socavaron la autoridad central. En medio de estas conmociones, Apries intentó proteger Libia frente a incursiones griegas dorias, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos ante la superioridad de los invasores y la imposibilidad de sostener una defensa eficaz a gran distancia.

Enfrentamientos internos y la caída

La crisis en Egipto A su regreso de la campaña o campaña fallida, el ejército egipcio se fragmentó por una guerra civil entre mercenarios extranjeros y tropas locales. El país se encontró dividido entre facciones que respaldaban a Amosis II, un general veterano que lideró una exitosa expedición a Nubia en años anteriores bajo el mando de Psamético II, padre de Apries. Amosis II consiguió afirmarse como faraón en 570 a. C., mientras Apries optó por huir y buscar refugio fuera del territorio.

Nueva intervención y desenlace Con el avance de fuerzas provenientes de Babilonia para apoyar una reclamación al trono, Apries volvió a Egipto en 567 a. C. con la intención de retomar su posición. Sin embargo, las batallas subsiguientes con las tropas leales a Amosis probablemente terminaron en un enfrentamiento decisivo que selló su destino. Las fuentes señalan, de modo alternativo, dos posibilidades: una indica que Apries murió en el combate; otra sostiene que fue capturado y ejecutado de manera contundente para liquidar su autoridad, tras lo cual Amosis afianzó su reinado. En cualquier caso, esas circunstancias alteraron radicalmente la escena política del país y consolidaron la dinastía que siguió.

Testimonios de su época

Testimonios y monumentos Apries dejó constancia de su pretensión de grandeza a través de diversos encargos monumentales y construcciones. Se alzan indicios de una residencia palaciega en Menfis, que simbolizaba la centralidad de la capital en el poder. Entre las obras destacan proyectos para realzar templos y santuarios en distintos puntos del país, señalando una política de mecenazgo religioso y cultural.

  • Palacio y templo en Sais El complejo dedicado al monarca junto al santuario de la ciudad de Sais evidencia la intención de fusionar lo político con lo religioso en un locus de poder regional.
  • Erigimiento del templo en Tanis En la ciudad de Tanis, un santuario dedicado a Anat recibió un reemplazo por otro edificio, símbolo de la continuidad de cultos y de la expansión del culto estatal.
  • Centro templario en Mendes En Mendes, Tell El-Ruba, la construcción principal del templo fue objeto de intervención real, subrayando la importancia de esa ciudad en el aparato ceremonial y administrativo.
  • Naos en Hermópolis Parva La colocación de un edificio sagrado en Hermópolis Parva muestra la red de templos que sostenía la legitimidad del régimen.
  • Esfinges en Heliópolis El conjunto escultórico de caballos o figuras guardianas remite a la iconografía prevista para la protección del reino.
  • Obelisco en Roma Un monumento de esta magnitud llegó a situarse en la plaza de Minerva, en la capital itálica, como testimonio de las relaciones culturales y comerciales que Egipto mantenía con otros dominios mediterráneos.
  • Columnas en Atribis Restos de columnas de piedra caliza aparecieron en esa ciudad, acreditando la presencia de obras públicas asociadas al poder real.
  • Bloques en Deir El-Abyad Fragmentos de granito de gran tamaño encontrados en ese lugar sugieren trabajos de escultura o arquitectura vinculados al reinado.
  • Bloques dispersos Materiales de construcción se localizan en Fuah, Gunâg, Mahalla El-Kubra y Menfis, indicios de una red de proyectos constructivos que buscaban expandir la influencia del faraón.
  • Restauraciones en tumbas antiguas En Abidos, dentro de la necrópolis de la primera dinastía, se ejecutaron labores de restauración que muestran un interés en conservar los vestigios del pasado para legitimar el actual gobierno.
  • Inscripción en roca Una inscripción grabada en un afloramiento rocoso cercano a Cnossos sugiere la difusión de su nombre en contextos de viajes o campañas militares.
  • Ushebti numerado En el Museo Petrie se conserva una estatua-ushebti que lleva el número 570, vinculada a la personificación de labores en la otra vida y al legado del monarca.

Estela de Apries En la primera semana de junio de 2021, un campesino de la provincia de Ismailía descubrió una losa monumental de 2,3 por 1 metro y medio de espesor. La pieza, de composición pétrea, fue reconocida por las autoridades como perteneciente al faraón Apries, conocido también como Wahibre en jeroglíficos. La estela parece remontarse a una campaña militar orientada hacia tierras este, y es un indicio tangible de las campañas y el prestigio que rodeaban a su figura en las crónicas antiguas.

Titulatura

Forma de reconocimiento y títulos La titulatura de Apries recoge su condición de faraón de Egipto, al frente de la Dinastía XXVI, y el estatus que ello implicaba en la jerarquía del mundo antiguo. Sus epítetos y designaciones señalan la aspiración a un liderazgo que unía la autoridad del templo, la administración y el ejército, en un periodo en el que la estabilidad social era fragil y dependía de la habilidad para articular alianzas y disuadir a las fuerzas que amenazaban la continuidad de su régimen.

Imágenes de Apries