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Bill Wyman

Nombre completo William George Perks
Nombre nativo William George Wyman
Descripción Bajista británico
Fecha de nacimiento 24-10-1936
Lugar de nacimiento
Nacionalidad Reino Unido
Ocupaciones antropólogo, arqueólogo, guitarrista, compositor, líder de banda, fotógrafo, inventor, productor de cine, productor discográfico, compositor de canciones, cantante de rock, músico de rock, guitarrista bajo
Géneros rock, rock and roll, rock blues, swing, rhythm and blues, Skiffle
Grupos The Rolling Stones, Bill Wyman's Rhythm Kings, Willie and the Poor Boys, All-Stars
Idiomas inglés
ParejasAstrid Lundström
EsposasDiane Cory, Mandy Smith, Suzanne Wyman
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Bill Wyman, conocido originalmente como William George Perks, nació en Londres el 24 de octubre de 1936. Su vida ha sido un recorrido amplio que va desde los clubes de barrio hasta la escena global del rock, pasando por la exploración artística y empresarial. A lo largo de los años, su versatilidad lo llevó a ser bajista emblemático, productor, compositor y fotógrafo, con una curiosidad constante por la historia, las reliquias y las imágenes que capturan el mundo musical. Esta biografía revisita esos hitos sin perder de vista la singularidad de su trayectoria.

Bill Wyman — Imagen principal

Bill Wyman, conocido originalmente como William George Perks, nació en Londres el 24 de octubre de 1936. Su vida ha sido un recorrido amplio que va desde los clubes de barrio hasta la escena global del rock, pasando por la exploración artística y empresarial. A lo largo de los años, su versatilidad lo llevó a ser bajista emblemático, productor, compositor y fotógrafo, con una curiosidad constante por la historia, las reliquias y las imágenes que capturan el mundo musical. Esta biografía revisita esos hitos sin perder de vista la singularidad de su trayectoria.

Primeros años

William creció en un entorno de clase trabajadora en el sur de la capital británica, hijo de Molly Florence French, empleada de fábrica, y de William Perks, un albañil que también tocaba el acordeón y el piano. En su hogar había cinco hermanos: John, Paul, Judy y Anne, y la familia vivía en una casa adosada en una zona con múltiples desafíos sociales. Su infancia, según sus propias palabras y varias entrevistas, estuvo marcada por la pobreza, una realidad que influyó en su forma de ver el mundo y de asumir metas profesionales. La música fue una constante temprana gracias al talento de su padre y a su acercamiento al canto coral de la iglesia local durante una década.

A los cuatro años inició su educación musical de manera autodidacta y, para cuando tenía catorce, dominaba el piano, el órgano y el clarinete, consolidando una base amplia que luego serviría para sus proyectos como instrumentista versátil. Entre los 10 y 13 años recibió clases de piano, lo que amplió su vocabulario sonoro y su precisión técnica. Su trayectoria escolar lo llevó a la Langley Park School for Boys y a la educación en Penge hasta la primavera de 1953; sin embargo, abandonó los estudios antes de completar los exámenes para ayudar a la economía familiar, aceptando un primer empleo como corredor de apuestas recomendado por su padre. Este giro temprano en su vida lo acercó a una realidad laboral que más tarde contrastaría con su vocación artística.

El servicio militar ocupó un capítulo decisivo entre 1955 y 1958, cuando cumplió en la Royal Air Force, lo que le obligó a desplazarse temporalmente a Alemania y a vivir experiencias que influirían en su madurez profesional. A su regreso, trabajó en una firma de ingeniería donde ascendió hasta el cargo de subgerente, una experiencia que afianzó su disciplina y capacidad organizativa. Poco después, contrajo matrimonio con Diane Cory, quien trabajaba en un banco, y juntos tomaron decisiones que moldearon su trayectoria personal y, en última instancia, su identidad artística.

La semilla musical siguió germinando cuando, apenas casado, adquirió una guitarra eléctrica Burns como símbolo de un nuevo rumbo. Su curiosidad lo llevó a restaurar y transformar un bajo Dallas Tuxedo de segunda mano para convertirlo en un bajo fretless, hecho artesanalmente para acercarse al sonido que le fascinaba. Fue con ese instrumento con el que empezó a moverse en la escena local, formando parte de una banda llamada The Cliftons y abriendo camino hacia oportunidades más grandes. Este periodo fue clave para su decisión de adoptar el nombre artístico Lee Wyman, más tarde evolucionado a Bill Wyman, y para el cambio legal de su apellido en 1964.

Carrera musical

La gran oportunidad llegó cuando Tony Chapman, baterista de una banda recién formada por entonces, The Rolling Stones, le propuso entrar como bajista. El 7 de diciembre de 1962 asumió el puesto, sucediendo a Dick Taylor y aportando un sonido característico que destacó por su precisión rítmica y su capacidad para sostener las canciones con una base firme. A pesar de la admiración inicial por su instrumento y su equipo, el grupo no tardó en percibir la distancia generacional entre él y algunos de sus jóvenes compañeros, lo que no impidió que se consolidara como una pieza clave del conjunto a lo largo de los años.

Además de tocar, Wyman contribuyó con coros en los primeros discos y durante los primeros conciertos de la banda. También añadió dos composiciones propias al repertorio: la melodía de la balada In Another Land, incluida en el álbum Their Satanic Majesties Request (1967), y Downtown Suzie, aparecida en el álbum de outtakes Metamorphosis. Esta última pieza despertó tensiones en la banda, ya que el título original había sido discutido por los gerentes de entonces, pero la calidad de estas aportaciones demostró su potencial creativo. El tema (I Can’t Get No) Satisfaction, conocido por su estatus icónico, se convirtió en un sencillo que finalmente fue aprobado por la banda a pesar de las dudas de parte de algunos miembros.

La década de 1970 marcó un periodo de experimentación para Wyman en solitario, con tres álbumes que, si bien no dominaron las listas de éxitos, sí recibieron reconocimiento crítico. Entre ellos, destaca (Si Si) Je Suis un Rock Star, un tema que alcanzó posiciones destacadas en varias naciones y consolidó su presencia en el ámbito de la música independiente. Paralelamente, participó en proyectos ajenos a The Rolling Stones, como The London Howlin’ Wolf Sessions y Jamming with Edward!, trabajos que reunieron a músicos destacados y dieron lugar a colaboraciones de alto perfil.

La década de 1980 amplió su abanico creativo con la composición de bandas sonoras para cine y televisión, aportando color y atmósferas a proyectos de directores internacionales. Entre los títulos relevantes se cuentan Green Ice, Phenomena y Terror at the Opera, donde la música de Wyman se integró con las imágenes para generar una experiencia más envolvente. En 1985, exploró una idea relacionada con Spirit in the Sky; aunque la producción se interrumpió por falta de recursos, la historia detrás de esa improbable coincidencia quedó registrada en sus memorias y en recopilaciones posteriores.

Otros proyectos también ocupan un lugar destacado: Wyman participó en la banda de apoyo de Howlin’ Wolf y, en distintos momentos, dejó constancia de su talento como productor de música para cine y televisión. Su trabajo en la banda sonora de películas y sus colaboraciones con artistas de renombre, como Eric Clapton y Steve Winwood, fortalecieron su reputación como un músico polifacético que no temía cruzar fronteras entre géneros.

El paso de los años dejó claro que su vínculo con The Rolling Stones no era eterno. En 1993 anunció su salida del grupo, convirtiéndose en un referente de resiliencia y estilo propio. Aunque nunca fue formalmente reemplazado, su legado continuó a través de Darryl Jones, quien asumió el puesto de bajista en giras y grabaciones cuando Wyman dejó la banda. Aun así, su influencia persiste en los arreglos y en la filosofía musical que definió a la agrupación durante décadas.

Los años de reapariciones trajeron de vuelta a Wyman como figura invitada en ocasiones puntuales. En noviembre de 2012, una aparición extraordinaria junto a Mick Taylor en Londres y otras fechas en EE. UU. dejó entrever su interés por seguir collaborando con los Stones, aunque dejó claro que su participación no sería la de un miembro activo de la banda para futuras giras. Estas apariciones recordaron que su papel histórico y su química con el grupo siguen siendo parte del patrimonio musical de la banda.

Equipamiento

El sonido de Wyman se forjó a través de una combinación entre técnica autodidacta y un cuidadoso estudio de enfoques novedosos de bajo. Su aprendizaje lo llevó a explorar instrumentos variados, desde la autoarpa y la guitarra hasta la percusión y el chelo, lo que le permitió experimentar con texturas y armonías a lo largo de su carrera. En el ámbito del bajo, su método de tocar caminante (walking bass) le permitió dar una sensación de impulso constante, especialmente cuando se combinaba con el pulso de Charlie Watts, creando lo que él describía como el “latido del corazón” de cada tema.

El arsenal de su época incluyó numerosos bajos de escala corta, entre los que figuran varios modelos Framus, un Vox Mark III y un Fender Mustang. A partir de la década de 1980, su equipo se orientó hacia instrumentos Steinberger, que ofrecían mayor precisión y versatilidad para las giras y las grabaciones. No faltaron también colaboraciones con instrumentos de Dan Armstrong y Gibson EB-3, que le permitieron adaptar su timbre a distintas producciones y escenarios.

Un hito técnico fue la creación de un bajo fretless hecho a mano a partir de un bajo Dallas Tuxedo de segunda mano, que se convirtió en su firma sonora durante años. En 2011, el Bass Center de Londres fabricó una versión con trastes denominada Wyman Bass, concebida con su supervisión para conservar la identidad de su instrumento original. Este detalle es testimonio de su interés por la precisión y la personalización de su equipo a lo largo del tiempo.

La peculiaridad de la postura al sostener el bajo, que lo hizo reconocible entre el público, respondía a una necesidad física: sus brazos y manos eran de tamaño reducido, lo que incidía en la ergonomía de su ejecución y en la forma de proyectar el sonido al público. Este rasgo se convirtió en una marca visual que acompañó a su música durante las primeras giras con The Rolling Stones.

Vida personal

Wyman ha hablado de su estilo de vida como una selva personal, en la que la creatividad y la autocrítica conviven con cicatrices y sombras. En sus propias palabras, la vida en la alta velocidad puede dejar una estela de experiencias que, sin embargo, no borran la capacidad de encontrar significado y equilibrio. Sus memorias y entrevistas revelan una persona que ha encontrado pausas y fuentes de apoyo para enfrentar los desafíos de la fama y la industria musical.

Entre las décadas de los setenta y ochenta, la vida sentimental de Wyman estuvo marcada por relaciones intensas y, a veces, controvertidas. Su primer matrimonio, con Diane Cory, comenzó en 1959 y dejó un hijo, Stephen Paul, nacido en 1962. Tras separarse, inició una relación de largo periodo con la sueca Astrid Lundström, que se extendió desde 1967 hasta principios de los años ochenta. En 1989 contrajo matrimonio con Mandy Smith, una joven con quien mantuvo una relación que desató polémica y terminó en un proceso judicial y en una indemnización sustancial para la ex pareja. En ese año publicó su autobiografía Stone Alone, un relato que anticipaba su salida de la banda y ofrecía una mirada íntima a la experiencia de la fama.

En 1989 abrió un establecimiento conocido como Sticky Fingers Café, un proyecto solidario que destinó gran parte de sus ingresos a causas benéficas. Más adelante, en 1993, contrajo matrimonio en una localidad de Francia con Suzanne Acosta, una antigua amiga que lo apoyó durante su defensa legal ante la demanda de separación de su segunda esposa. Esta unión se consolidó y les dio a la vida personal un marco de estabilidad que contrastó con la intensidad de su carrera musical. Con el tiempo, la familia se amplió con tres hijos, ampliando así su horizonte personal y profesional.

La residencia de Wyman se reparte entre una casa de campo en Suffolk, cerca de Bury St Edmunds, y la costa de la Provenza, en el sur de Francia. En ambos lugares cultiva aficiones que han definido su identidad pública: la pasión por el críquet, que lo llevó a jugar en un encuentro de celebridades en The Oval, y el apoyo a su club de fútbol favorito, Crystal Palace. En 2007, inició una nueva faceta como emprendedor mediante la venta de detectores de metales, un pasatiempo que se convirtió en posible vía de negocio y que se convirtió en una de sus actividades paralelas más sostenidas.

La fotografía ha sido otra de sus pasiones: a lo largo de su vida ha documentado imágenes de artistas y de paisajes, y en 2010 presentó una exposición retrospectiva en Saint-Paul-de-Vence que reunió retratos de figuras reconocidas y de artistas locales. Su capacidad para capturar momentos y emociones a través del lente ha enriquecido su legado y ha generado reconocimiento en el ámbito del arte visual.

La salud y la década reciente han traído noticias de renovación. En 2009 dejó de fumar después de medio siglo de hábito, un paso que señaló como un crecimiento personal. En 2016 se anunció un diagnóstico de cáncer de próstata que, tras tratamientos y esfuerzos, se habría superado. Estas experiencias han sido tratadas con franqueza por el propio músico, que ha mantenido su actividad creativa y empresarial a lo largo de los años siguientes.

Discografía

En solitario

  • Monkey Grip (1974)
  • Stone Alone (1976)
  • Bill Wyman (1982)
  • Willie & The Poor Boys (1985)
  • Stuff (1992 en Japón y Argentina, 2000 en el Reino Unido)
  • A Stone Alone: The Solo Anthology 1974-2002 (2002, Reino Unido)
  • Back To Basics (2015)

Colaboraciones

  • I Can Tell, John Hammond, Jr. (1967)
  • The London Howlin’ Wolf Sessions (1971)
  • Manassas (1972)
  • Jamming with Edward! (1972)
  • Drinkin’ TNT And Smokin’ Dynamite, Junior Wells y Buddy Guy (1977)
  • Willie & The Poor Boys (1985) (con Mickey Gee, Andy Fairweather Low, Geraint Watkins y Charlie Watts)

Bill Wyman's Rhythm Kings

  • Struttin' Our Stuff (1997)
  • Anyway The Wind Blows (1999)
  • Groovin' (2000)
  • Double Bill (2001)
  • Just For A Thrill (2004)
  • Rhythm Kings Live (2005)
  • Studio Time (2018)