Edwin Boring
| Nombre completo | Edwin Boring |
|---|---|
| Descripción | Psicólogo estadounidense |
| Fecha de nacimiento | 23-10-1886 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 01-07-1968 |
| Nacionalidad | Estados Unidos |
| Ocupaciones | psicólogo, profesor universitario |
| Grupos | Asociación Estadounidense de Psicología, Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Sociedad Filosófica Estadounidense, Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos |
| Idiomas | inglés |
| Esposas | Lucy May Boring |
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Edwin Garrigues Boring, conocido popularmente como Garry, nació en 1886 en Filadelfia y terminó convirtiéndose en una figura central de la psicología experimental en Estados Unidos. A lo largo de su trayectoria ocupó cátedras en Clark University y, más tarde, en la Universidad de Harvard, donde impulsó una visión de la psicología basada en la evidencia y el método experimental. se transformó en uno de los primeros historiadores de la psicología, dejando una huella que trascendió su labor de laboratorio.
Edwin Garrigues Boring, conocido popularmente como Garry, nació en 1886 en Filadelfia y terminó convirtiéndose en una figura central de la psicología experimental en Estados Unidos. A lo largo de su trayectoria ocupó cátedras en Clark University y, más tarde, en la Universidad de Harvard, donde impulsó una visión de la psicología basada en la evidencia y el método experimental. se transformó en uno de los primeros historiadores de la psicología, dejando una huella que trascendió su labor de laboratorio.
Vida temprana
Procedente de una familia cuáquera con inclinación hacia las ciencias, Boring bebió de un entorno que valoraba la curiosidad y la observación. Su hermana mayor, Alice Middleton Boring, ejercía como zoóloga, lo que probablemente reforzó su interés por entender el mundo natural desde una perspectiva empírica. En 1904 ingresó a Cornell University para estudiar ingeniería eléctrica, obteniendo un título de Master of Engineering en 1908 y luego desempeñándose en Bethlehem Steel en Pennsylvania. Aunque regresó a Cornell para ampliar sus estudios en física, el curso de psicología animal impartido por I. Madison Bentley lo atrajo de forma decisiva hacia la psicología, iniciando un nuevo rumbo académico.
Desde sus primeros años académicos, Boring dejó claro que le atraía la vía experimental de la psicología. En sus palabras tempranas, surgió una inquietud por entender el funcionamiento del organismo y las sensaciones que lo acompañan; esa curiosidad lo condujo a explorar la relación entre el cuerpo y la mente de una manera rigurosa. Durante esa etapa, el impacto de Edward B. Titchener —figura influyente en la psicología de aquella época— dejó una marca indeleble en su concepción de la disciplina, reforzando su convicción de que la psicología debía basarse en la observación y la experimentación.
La tesis de Boring, orientada hacia la sensibilidad visceral, resultó de un procedimiento audaz: se sometió a un ensayo personal colocando una sonda en su propio estómago para analizar las sensaciones del tracto alimentario. Los hallazgos subrayaron que el estómago y el esófago podían responder con mayor vulnerabilidad a estímulos como la temperatura y la presión de lo que se había supuesto, lo que evidenció, desde etapas tempranas, su interés por la dimensión física de la psicología. En 1914 obtuvo su doctorado, marcando el inicio de una carrera que combinaría investigación, docencia y exploración histórica de la disciplina.
Durante su etapa de formación, Boring y su esposa, Lucy M. Day, se integraron al laboratorio de Titchener, formando parte de su selecto grupo de colaboradores. El vínculo con su mentor fue profundo y duradero, casi hasta la muerte de Titchener en 1927. Boring expresó, en múltiples ocasiones, un profundo respeto por su maestro y su dedicación al trabajo; describió a Titchener como una de las figuras más dotadas en su círculo de conocidos. Esta relación no solo le dio apoyo académico, sino que también moldeó su visión de la psicología como ciencia rigurosa, libre de adornos filosóficos innecesarios.
En la etapa de Cornell, Boring colaboró en el diseño de un curso histórico para la psicología experimental. El proyecto fue vasto y exigente: se trataba de un programa que cubría la historia de la psicología en una secuencia de conferencias, con un alcance de cientos de horas de instrucción. La elaboración de ese curso, que abarcó múltiples lecturas y fuentes, terminó configurando el modo en que Boring entendería la relación entre la historia y la práctica de la psicología. Esta experiencia sería decisiva para su posterior texto fundacional, The History of Experimental Psychology, publicado en 1929, que consolidó su papel como historiador de la disciplina. A pesar de la carga académica, continuó enseñando en Cornell durante varios años, hasta que la Primera Guerra Mundial obligó a hacer una pausa y le permitió replantear su trayectoria profesional.
Evaluaciones de inteligencia en la Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial, la llegada de un nuevo miembro a su familia retrasó su reclutamiento, pero no su implicación científica. Robert M. Yerkes convocó a Boring para coadyuvar en la creación de pruebas de inteligencia destinadas al servicio militar. En esa etapa, Boring fue nombrado examinador jefe en Camp Upton, ubicado en Long Island, y en 1918 participó en la elaboración de un informe monumental sobre el programa de inteligencia del ejército. Su participación en la guerra, aunque vital, le dejó una sensación de inquietud ante la supuesta objetividad de las pruebas y su interpretación probabilística.
A lo largo de los años siguientes, la experiencia dejó claro que la medición de la inteligencia estaba cargada de limitaciones metodológicas y de interpretaciones que podían exceder la capacidad de las pruebas para describir la capacidad humana. Boring se volvió cauteloso respecto al uso de probabilidades para resolver cuestiones científicas; ante la pregunta de qué significa realmente la inteligencia, llegó a formular la famosa frase que resume su postura: "La inteligencia es lo que evalúan las pruebas". Este enfoque crítico lo llevó a cuestionar de forma sostenida los alcances y límites de las evaluaciones psicométricas, manteniendo una perspectiva escéptica que influyó en su trabajo posterior.
Profesor de Psicología
Clark University
En 1920 recibió una oferta para incorporarse a Harvard y también hubo una propuesta para continuar colaborando con Yerkes en Minnesota. Eligió Harvard por creer que allí hacía falta su intervención para “rescatar” la psicología de la influencia de la filosofía y convertirla en una disciplina más rigurosa. Sin embargo, la oportunidad en Clark ofrecía al menos una clara vía de estabilidad temporal: tres años de contrato inicial, con la posibilidad de convertirse en profesor titular si el desempeño era satisfactorio. Aceptó la oferta de Clark, y allí encontró un ambiente laboral estimulante, aunque pronto surgieron tensiones ante la llegada de un nuevo liderazgo que proponía replantear la dirección académica; el geógrafo Wallace Walter Atwood asumió la presidencia y defendió un giro hacia la geografía que suscitó preocupación entre quienes defendían la psicología experimental.
La situación en Clark se complicó durante la etapa de la Red Scare, cuando Atwood acusó a Boring de simpatías extremistas; esas imputaciones, sin respaldo demostrable, no lograron afectar su reputación de manera decisiva, pero sí generaron una atmósfera de incertidumbre. Mientras esperaba la confirmación de su recontratación, Boring recibió otra oferta de Harvard para un puesto de asociado y un interés de Stanford University por una cátedra completa con un salario más alto. Finalmente, Stanford retiró la propuesta ante la renuencia de Boring a aceptarla, y él optó por iniciar una nueva etapa profesional en Harvard, donde su influencia sería más perdurable en la configuración de la disciplina.
Harvard University
La llegada de Boring a Harvard estuvo a punto de verse truncada por un accidente automovilístico que le ocasionó fractura de cráneo y una convalecencia hospitalaria de varias semanas. Este episodio dejó secuelas de amnesia temporal y progresiva, lo que impulsó una reflexión sobre la consciencia y la continuidad de la experiencia subjetiva. ¿Puede una persona ser plenamente consciente si no recuerda lo que acaba de decir? Esta pregunta se convirtió en un eje de su investigación personal y profesional durante años, marcando la forma en que abordó la memoria, la experiencia y la identidad como problemas centrales de la psicología.
La trayectoria en Harvard prosperó a medida que Boring fue ascendiendo. En 1924 fue nombrado director del laboratorio y ocupó ese cargo hasta 1949, cuando dio un paso al costado para ceder su lugar a Gordon W. Allport. En 1928 alcanzó una cátedra de tiempo completo y ese mismo año presidió la American Psychological Association, un reconocimiento a su liderazgo y a su influencia en la dirección de la disciplina. Más adelante, en los años 20, promovió iniciativas para fortalecer la cohesión entre el personal y los estudiantes, y logró institucionalizar espacios de encuentro académico a través de un colloquium que fomentaba la integración de la comunidad universitaria.
Con la llegada de James B. Conant a la presidencia de Harvard en 1933, la política institucional evolucionó: en 1934 se acordó separar la psicología de la filosofía, permitiendo que la psicología enfocara sus esfuerzos en preguntas empíricas y experimentales sin la mediación de un marco filosófico. Boring defendió con énfasis el método experimental frente a líneas de pensamiento más filosóficas, y su impulso culminó con su designación como primer presidente de la Nueva Departamento de Psicología. Dos años después, dejó ese cargo para cederlo a Allport, cerrando así una etapa decisiva en la autonomía de la disciplina en la casa de estudios.
Tratamientos psicoanálisis
La carga personal de perfeccionismo y la búsqueda de aprobación entre colegas comenzaron a afectar su productividad. En 1933, influido por amigos y familiares, Boring inició un proceso de psicoanálisis con el psiquiatra Hanns Sachs, un antiguo colaborador de Freud. Durante un año se sometió a un régimen de cuatro sesiones semanales, pero el intento resultó insuficiente para modificar su manera de pensar o su enfoque de trabajo. Dos años después, tanto Sachs como Boring plasmaron su experiencia en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology, concluyendo que la experiencia no produjo los cambios deseados en su personalidad ni en su actitud profesional.
Organizaciones psicológicas, conferencias y comités
Entre 1919 y 1922, Boring ocupó el rol de secretario de la American Psychological Association mientras James McKeen Cattell ejercía como presidente, y esa convivencia dio lugar a tensiones habituales entre dos personalidades fuertemente dedicadas a la ciencia. En 1928 fue elegido presidente de la misma asociación, consolidando su influencia en la dirección de la disciplina. Su alcance fue más allá de la psicología: en 1945 fue designado presidente del Comité de Publicaciones de la American Philosophical Society, y formó parte de la American Academy of Arts and Sciences y de la National Academy of Sciences, lo que ilustra la amplitud de su interés por las ciencias humanas y naturales.
En 1945, Robert M. Yerkes invitó a Boring a integrarse a la Survey and Planning Committee, cuyo objetivo era alinear a psicólogos con las necesidades del país durante la guerra. Boring planteó la idea de unificar la American Psychological Association con la Association for Applied Psychology y otras asociaciones que estuvieran dispuestas a sumarse. Esta visión culminó en una reconfiguración sustancial de la estructura de la APA, dando lugar a la entidad tal como se conoce en la actualidad. En 1943 se constituyó la Intersociety Constitutional Convention, y Boring fue su primer presidente. En 1966, la Division 26 (Historia de la Psicología) de la APA surgió y, ante el homenaje de sus fundadores, Boring fue nombrado presidente honorario, en reconocimiento a su labor histórica. Aunque la edad le impidió asistir a la primera sesión oficial, dejó constancia de su legado mediante un discurso escrito que fue leído por John A. Popplestone, en el que bromeó diciendo que era el fantasma del pasado histórico, una imagen que muchos recordaron por la presencia de su voz aun sin su cuerpo.
Familia
En 1914 contrajo matrimonio con Lucy M. Day, también psicóloga, con quien procreó cuatro hijos. El primero nació el 11 de enero de 1916, coincidiendo con el cumpleaños de su colega Edward B. Titchener, lo que la pareja interpretó como una señal de buen augurio. El 1 de julio de 1968, Boring falleció en Cambridge, Massachusetts, a los 81 años, a causa de un mieloma múltiple, una enfermedad ósea hereditaria que desarrolló más adelante. Sus restos descansan en Mount Auburn Cemetery, en Cambridge, como testimonio de una vida dedicada al estudio y a la enseñanza de la psicología.
Trabajo
A lo largo de su trayectoria, gran parte de la investigación de Boring incidió en fenómenos sensoriales y perceptivos, aunque su impacto más duradero se dio a través de la enseñanza, la gestión y la orientación de generaciones de estudiantes. Sus días se repartían entre la labor docente, las funciones administrativas y la edición de textos y revistas científicas. Este catálogo de actividades demuestra que su influencia fue amplia y multifacética, y que su verdadero legado reside en la forma en que articuló la psicología como una ciencia rigurosa y comunicarla con claridad a un público amplio.
Investigaciones sobre figura y fondo
En las fases avanzadas de su carrera, Boring se ocupó de la ambigüedad perceptiva en la relación figura-fondo, un tema que conectaba con su interés por las ilusiones visuales. En una nota de 1930, analizó una viñeta de W. E. Hill titulada My Wife and My Mother-in-Law, argumentando que el dibujo ejemplifica correctamente el fenómeno porque dos imágenes se entrelazan sin una línea divisoria clara. En contraposición, evaluó la Rubin vase de Edgar Rubin, al que consideró que presenta una línea divisoria obvia entre perfiles humanos y copas. Este enfoque popularizó el término “la figura de Boring” para capturar esa clase de ilusiones.
Investigaciones sobre la tonalidad y la luminosidad
En la década de 1930, Boring estrechó lazos con Stanley Smith Stevens, un joven colaborador que se convertiría en una figura clave de su círculo académico. Juntos publicaron un estudio sobre la luminosidad tonal en 1936, en el que exploraron su relación con la altura de la nota y la frecuencia. Desafiando nociones previas, propusieron que la luminosidad de un tono podía variar según la intensidad y la frecuencia, y sugirieron incorporar herramientas modernas como un osciloscopio de cátodo y un analizador de ondas para medir con precisión estas características. El resultado fue una afirmación central: la luminosidad tonal guarda relación con la densidad de las vibraciones sonoras y el contexto de su emisión.
Investigaciones sobre la ilusión lunar
Entre sus proyectos más conocidos figura el estudio de la ilusión de la luna realizado en 1940 junto a A. H. Holway. Formularon la hipótesis de que la luna parece más grande cuando está en el horizonte porque el ojo la percibe en una posición equilibrada, mientras que cuando está alta en el cielo la vista se orienta hacia arriba, lo que reduciría la sensación de tamaño. El experimento, que empleó un sistema de poleas para mover una circunferencia que simulaba la luna, demostró que la luna parece crecer en tamaño a medida que el observador mantiene la mirada fija. Este efecto no se observó al acostarse o al mirar con un solo ojo, lo que respaldó la idea de que la ilusión depende de la movilidad ocular y de la visión binocular. Este trabajo resalta su interés por las fallas de la percepción sensorial y por las condiciones que revelan la naturaleza de la experiencia perceptual.
Publicaciones
Si bien llevó a cabo una cantidad considerable de investigaciones, su mayor impacto provino de la labor editorial y de divulgación de la psicología. En 1926 se convirtió en coeditor de The American Journal of Psychology, revista fundada por G. Stanley Hall y vinculada a Cornell y a la dirección de Titchener, posición que compartió con otros colegas hasta su retiro gradual. Cuando Titchener se apartó de la dirección editorial, I. Madison Bentley y Margaret Floy Washburn asumieron la responsabilidad junto a Boring, quien continuó como editor durante más de dos décadas.
Durante su estancia en Cornell, la experiencia de diseñar un curso de historia de la psicología dejó una impronta indeleble en su trabajo posterior. Motivado por esa experiencia, publicó en 1929 A History of Experimental Psychology, una obra que respondió a su deseo de que los psicólogos cultivaran una visión histórica de su propio campo. El éxito comercial fue notable desde la primera edición, y para 1950 ya había superado las 16 mil copias. En aquel entonces, muchos colegas valoraron la claridad con la que describía el desarrollo de la disciplina y la forma en que enlazaba los logros de las generaciones anteriores con las prácticas actuales.
En 1933 apareció The Physical Dimensions of Consciousness, un intento de reconciliar el conductismo con una lectura basada en la fisiología de las sensaciones. Allí defendió una visión monista del cuerpo y la mente que se asemejaba a las ideas contemporáneas del operationalismo, enfatizando la necesidad de medir para entender. La recepción fue compleja, pues chocó con la tradición de su mentor Titchener, fallecido ya para entonces; pese a ello, siguió avanzando hacia una explicación que situara la experiencia consciente en términos físicos y observables. Este giro cultural y metodológico se convirtió en una de las piedras angulares de su obra posterior, que buscaba esclarecer conceptos como conciencia y sensación desde una perspectiva tangible.
He promovido también la colaboración para la creación de un texto de referencia: cuando Harry Weld contactó a Boring para colaborar con Herbert Langfeld en una serie de libros de texto, se dio origen a los conocidos como los BLW. El primer volumen, titulado Psychology: a Factual Textbook (1935), se centró en aportar datos empíricos y compartió la labor de escritura entre especialistas de cada área. Con revisiones y ediciones sucesivas, la obra evolucionó hacia su formato definitivo, primero como Foundations of Psychology (1948, con Langfeld y Weld) y luego, en una segunda edición (1950), mantuvo su reputación como una obra de enseñanza rigurosa y actualizada. Su empeño por una pedagogía clara dejó una influencia duradera en varias generaciones de estudiantes y docentes.
Otra de sus contribuciones fundamentales fue Sensation and Perception in the History of Experimental Psychology (1942), un segundo volumen de historia que consolidó su posición como historiador. En su prefacio, fechado el 6 de diciembre de 1941, explicó que ese día anterior al ataque a Pearl Harbor representaba el último momento en que el pensamiento científico podría ejercerse sin culpa frente a la realidad del mundo. Este libro integró su noción de Zeitgeist y la idea de que el contexto histórico y cultural condiciona la aceptación de las ideas. A lo largo de su carrera, Boring insistió en la necesidad de situar las teorías en su tiempo para comprender su recepción entre los científicos y el público. Su obra combinó criterios históricos y científicos para explicar cómo las ideas psicológicas han sido moldeadas por las circunstancias de cada época.
Entre las contribuciones de mayor impacto se cuenta la serie de textos destinados a la divulgación de la psicología para públicos no especializados. En la década de 1940 participó activamente en el desarrollo de manuales para el ámbito militar: el Psychology for the Fighting Man (1943) y, posteriormente, Psychology for the Armed Services (1945). Estas obras ofrecían información práctica sobre la conducta, la motivación y la adaptación de los soldados a las condiciones de la guerra, con un énfasis en el bienestar y el rendimiento. su interés por la equidad de género lo llevó a reflexionar sobre las barreras que enfrentaban las mujeres en el campo de la psicología, destacando los obstáculos sociales que limitaban su desarrollo profesional. En un artículo de 1951 en American Psychologist, analizó el “problema de la mujer” en la disciplina y defendió una mayor igualdad de oportunidades para las profesionales femeninas, destacando que la trayectoria de carrera de los hombres a menudo dependía de una serie de pasos que las mujeres debían enfrentar con desventaja estructural.
En televisión, Boring formó parte de la primera serie educativa de introducción a la psicología, Psychology One, transmitida en 1956. Este programa buscaba acercar la psicología al gran público mediante explicaciones accesibles sobre la física de las sensaciones, la estructura de los órganos sensoriales, la constancia perceptiva, las ilusiones y el aprendizaje. Más adelante, en 1961, publicó Psychologist at Large: an Autobiography and Selected Essays, una recopilación que extendía su exposición de vida y obra; esa obra fue el corolario de una serie de volúmenes de autobiografías que había organizado desde 1930 bajo el título A History of Psychology in Autobiography, que abarcó cuatro volúmenes y contó con la participación de 58 notables psicólogos. Con esa publicación, Boring cerró uno de los capítulos más influyentes de la historia de la psicología. En la última etapa de su carrera, fundó y dirigió Contemporary Psychology, una revista dedicada a las reseñas de libros científicos, con la cual buscó elevar el nivel de crítica y promover estándares de calidad entre los textos publicados. A través de este esfuerzo editorial, Boring fomentó una cultura de evaluación rigurosa en la producción académica, desafiando a sus colegas a mantener altos estándares.
Legado
La influencia de Boring se manifestó de múltiples formas: fue historiador, investigador, profesor, crítico y editor, y participó en diversos comités y sociedades científicas. Su labor docente en Harvard durante 27 años dejó una impronta en una generación de psicólogos que reconocieron su exigencia intelectual y su compromiso con la integridad profesional. Entre sus discípulos destaca Stanley Smith Stevens, quien continuó explorando las fronteras de la percepción y la psicología experimental. Sus manuales y libros de texto contribuyeron a moldear la práctica de la disciplina y a mejorar las técnicas de escritura y divulgación entre los estudiantes que luego influirían en la comunidad psicológica global.
A lo largo de su vida, la rigidez inicial de Boring fue cediendo ante un panorama más amplio de intereses: se convirtió en un defensor de la psicología experimental y de su dimensión filosófica, manteniendo una postura de objetividad científica ante la investigación perceptiva, la cognición y la memoria. También promovió la participación de las mujeres en la investigación y defendió la aplicación de la psicología en contextos prácticos, como la educación, la industria y las misiones militares. Su legado permanece en las prácticas docentes y editoriales que introdujo, así como en el modo en que la psicología se entiende como una ciencia que sabe explicar su historia, sus métodos y sus alcances a partir de la evidencia y la crítica constructiva.
La calidad de sus contribuciones fue reconocida formalmente en múltiples ocasiones: recibió un título honorífico de Clark University en 1956; en 1957 la Society of Experimental Psychologists organizó una cena en su honor en la que se recaudaron fondos para crear la Boring Liberty Fund en Harvard; y en 1959 la American Psychological Association le otorgó la medalla de oro por sus “contribuciones variadas y distinguidas a la psicología como investigador, docente, historiador, teórico, administrador y difusor popular, y editor”. En palabras de su contemporáneo Robert M. Yerkes, Boring fue llamado por algunos “Mr. Psychology” por la amplitud de su influencia y su carácter integrador. Su trayectoria, por tanto, no fue solo la de un académico, sino la de un pionero que ayudó a convertir la psicología en una disciplina compleja y respetada.
Publicaciones seleccionadas
- A History of Experimental Psychology (1929)
- The Physical Dimensions of Consciousness (1933)
- Sensation and Perception in the History of Experimental Psychology (1942)
- Introduction to Psychology (1938)
- Sensation and perception in the history of experimental psychology. Nueva York: Appleton-Century-Crofts. (1942)
- Psychology for the Fighting Man (1943)
- Psychology for the Armed Services (1945)
- Foundations of Psychology (1948, con Herbert Langfeld y Harry Weld)
- A History of Experimental Psychology (1950) (2ª ed.). Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.
- Psychologist at Large: an Autobiography and Selected Essays (1961)
- History, Psychology, and Science: Selected Papers (1963)
- A Source Book in the History of Psychology (1965, como editor, con Richard J. Herrnstein)
- History of Psychology in Autobiography (vols I–IV, 1930–1952)