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Fernando Chueca Goitia

Nombre completo Fernando Chueca Goitia
Descripción Arquitecto e historiador español
Fecha de nacimiento 29-05-1911
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 30-10-2004
Nacionalidad España
Ocupaciones arquitecto, historiador, escritor, político, historiador del arte, ensayista, profesor universitario
Grupos Instituto de Estudios Madrileños, Real Academia de la Historia, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Accademia delle Arti del Disegno
Idiomas español
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Fernando Chueca Goitia fue un referente multidisciplinar de la España del siglo XX: arquitecto, ensayista y académico cuya labor abarcó la historiografía de la arquitectura y la divulgación crítica de la profesión. Su trayectoria combinó la actividad académica, la escritura rigurosa y una presencia pública que dejó huella en la manera de entender el urbanismo y las monumentos nacionales. Este perfil sintetiza su vida, su obra y su impacto cultural sin perder de vista los hechos más determinantes de su tiempo.

Fernando Chueca Goitia — Imagen principal

Fernando Chueca Goitia fue un referente multidisciplinar de la España del siglo XX: arquitecto, ensayista y académico cuya labor abarcó la historiografía de la arquitectura y la divulgación crítica de la profesión. Su trayectoria combinó la actividad académica, la escritura rigurosa y una presencia pública que dejó huella en la manera de entender el urbanismo y las monumentos nacionales. Este perfil sintetiza su vida, su obra y su impacto cultural sin perder de vista los hechos más determinantes de su tiempo.

Biografía

En Madrid, el 29 de mayo de 1911, vino al mundo Fernando Chueca Goitia, hijo del ingeniero Ángel Chueca Sainz, cuyo oficio influyó en su mirada sobre la ciudad y la técnica. Madrid fue también escenario de su formación y de la consolidación de sus primeras ideas sobre la arquitectura como disciplina integradora de arte y función social.

Durante su trayectoria estudiantil, ingresó en la ETSAM y se implicó en círculos universitarios de pensamiento liberal, participando en la FUE y vinculándose a la generación que vivió la tensión de los años previos a la Guerra Civil. En ese marco, participó en el conocido crucero universitario por el Mediterráneo de 1933, experiencia que expandió su visión global de la arquitectura y de los contextos culturales que la rodean. Tras obtener el título de arquitecto en 1936, en la Escuela de Madrid, la vida profesional del arquitecto se vio marcada por la contienda y sus secuelas, que moldearon su posterior giro hacia la historia de la disciplina.

El estallido de la contienda y los años de posguerra ejercieron una influencia decisiva en su biografía: participó en la labor de salvaguarda de archivos durante el conflicto y, a la hora de la reconstrucción, sufrió una depuración profesional que le impuso una suspensión de cuatro años para ejercer la profesión. Esos hechos, lejos de frenarlo, orientaron su destino hacia la investigación, la docencia y la defensa de un patrimonio que requería ser estudiado con métodos rigurosos.

Su actividad académica y su dedicación a la historia de la arquitectura le llevaron a ocupar cargos relevantes y a cultivar una red de colaboraciones que perduró a lo largo de varias décadas. Su labor docente y su labor editorial se entrelazaron con una trayectoria institucional que fue, con el paso del tiempo, un referente para la crítica y la enseñanza de la disciplina.

Entre sus aportes institucionales destacan su labor de catedrático de Historia del Arte en laETSAM, su pertenencia a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y a la Real Academia de la Historia, y su papel de liderazgo en el Instituto de España durante la década de 1980. Su vínculo con el mundo profesional se cristalizó también en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, donde ejerció como decano entre 1999 y 2002. En el terreno político, su militancia se inscribió en diversas corrientes liberalizantes de la España de transición, vinculándose a organizaciones como la USDE, el PDP y la UCD, y llegó a ser senador en 1979, una figura que reflejaba su voluntad de canalizar el conocimiento teórico hacia la representación institucional.

La labor de Chueca Goitia como docente comenzó en 1954, cuando pasó a colaborar como auxiliar de Torres Balbás en la ETSAM. Allí, con el tiempo, obtuvo las oposiciones para ser catedrático de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo, cargo que ejerció con continuidad hasta su jubilación. Su huella docente se combinó con una producción escrita de notable amplitud, que integró manuales, ensayos y obras de síntesis que hoy permiten rastrear su método y su perspectiva crítica sobre la arquitectura española.

Una de sus decisiones más simbólicas fue la redacción del Manifiesto de la Alhambra en 1953, documento que cristalizó una postura sobre la conservación y la lectura del patrimonio como tarea cívica y formativa. Su vida profesional transitó entre la interpretación histórica y la acción constructiva, un equilibrio que definió su papel como puente entre la teoría y la práctica.

El fallecimiento de Fernando Chueca Goitia ocurrió el 30 de octubre de 2004, dejando un legado que muchos recuerdan como un compromiso perseverante con la comprensión crítica de la arquitectura española y su historia.

Reconocimientos

La trayectoria de Chueca Goitia recibió reconocimientos que atestiguan su influencia en el ámbito profesional y académico. En 1998 fue distinguido con la Medalla de Oro de la Arquitectura, otorgada por el Consejo Superior de los Consejos de Arquitectos, una condecoración que reconoce su aporte a la disciplina desde la investigación y la defensa del patrimonio. Este galardón subraya su papel como referente en una generación que buscó cohesionar teoría y práctica dentro de la arquitectura española.

Dos años más tarde, en 2002, recibió el Premio Nacional de Historia de España, reconocimiento que recibió por su extensa y rigurosa labor historiográfica. En particular, se valoró su trabajo Historia de la arquitectura española. Edad Antigua y Edad Media (publicado en 1965) y el desarrollo posterior que abarcó la Edad Moderna y Edad Contemporánea, completando un ciclo vital de investigación que dejó un mapa claro de las transformaciones formales, constructivas y tectónicas de nuestro pasado.

El mérito de su labor quedó también reflejado en el honor de contar con una calle dedicada a su memoria en el barrio del Ensanche de Vallecas, un gesto que señala su influencia en la geografía urbana y su papel como figura emblemática de la cultura arquitectónica madrileña.

Algunas obras de restauración

  • Casa de las Siete Chimeneas (Madrid)
  • Monasterio de San Millán de la Cogolla
  • Palacio de Galiana (Toledo)
  • Palacio de Carlos V (Granada)
  • Catedral de Valencia
  • Catedral de Tarazona
  • Casa consistorial de Tarazona (1968-1973)
  • Monasterio de Santa María la Real (Nájera)
  • Oratorio del Caballero de Gracia (Madrid)
  • Panteón de Goya en la ermita de San Antonio de la Florida (Madrid)
  • Iglesia de San Caprasio (Huesca)
  • Palacio Goyeneche, sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)
  • Iglesia de los Santos Justo y Pastor (Toledo)
  • Casa de los Lujanes (Madrid)
  • Catedral de Palencia

Otras obras

  • Proyecto del Monumento al Cid Campeador y el Ciclo cidiano (Burgos, 1947-1955).
  • Consolidación y conclusión de la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena (Madrid, 1950-1993).
  • Ampliación del Museo del Prado (Madrid, 1953-1958).
  • Remodelación del Barrio e Iglesia de San Miguel en Cuenca (1959).
  • Pueblo español de Palma de Mallorca (Palma de Mallorca, 1965-1967).
  • Ampliación del Edificio Banco de Santander (Santander, 1974-1975).
  • Sepulcro del Gran Duque de Alba en el convento de San Esteban de Salamanca (1985).