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Francisco Vallés

Nombre completo Francisco Vallés
Descripción Médico español
Fecha de nacimiento 04-10-1524
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 20-09-1592
Nacionalidad España
Ocupaciones médico, escritor, humanista del Renacimiento, médico-escritor
Idiomas español, latín, griego
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Francisco Valles de Covarrubias, conocido también como Divino Valles, nació en Covarrubias a principios del siglo XVI y dejó una huella indeleble en la medicina del Renacimiento español. Su trayectoria une la clínica con la filosofía, y su nombre quedó asociado a una visión innovadora de la anatomía y la enseñanza médica. Su vida transcurrió entre docencia, servicio real y una constante búsqueda de conocimiento que hoy lo sitúa entre los grandes humanistas médicos de su tiempo.

Francisco Vallés — Imagen principal

Francisco Valles de Covarrubias, conocido también como Divino Valles, nació en Covarrubias a principios del siglo XVI y dejó una huella indeleble en la medicina del Renacimiento español. Su trayectoria une la clínica con la filosofía, y su nombre quedó asociado a una visión innovadora de la anatomía y la enseñanza médica. Su vida transcurrió entre docencia, servicio real y una constante búsqueda de conocimiento que hoy lo sitúa entre los grandes humanistas médicos de su tiempo.

Biografía

El recorrido de Valles se inició en su tierra natal, un enclave de la actual provincia de Burgos, donde recibió el bautismo el 4 de octubre de 1524. Sus progenitores fueron un médico llamado Francisco Valles y Brianda de Lemus, y a lo largo de su infancia y juventud forjaron en él la vocación por la ciencia y el aprendizaje. Los lazos familiares se ampliaron con tres hermanos: Pedro, que alcanzó la dignidad de arcediano; Fray Luis, religioso de la Orden de los Augustinos; y Petronila, esposa de Manuel Hurtado de Vera. Estas combinaciones de vida religiosa y profesional marcaron el entorno cultural de su infancia.

La educación superior lo llevó a la venerable Universidad de Alcalá, donde ingresó en el Colegio de Trilingüe y afianzó sus estudios de artes y filosofía, obteniendo la licenciatura en 1547 y la maestría en 1553. Posteriormente completó la formación médica, obteniendo la licenciatura en medicina en 1553 y el doctorado en 1554, un logro que le permitió ingresar con prontitud al cuerpo docente y a la práctica clínica. Desde 1556, se batchó como profesor de anatomía práctica, ocupándose de disecciones para ilustrar la fisiología humana y sus patologías.

En el plano académico, Francisco Valles llegó a convertirse en la figura que reemplazó a Cristóbal de Vega en la cátedra de Prima de medicina en Alcalá, cargo que ocupó desde 1557 hasta 1572. Su labor docente en la universidad consolidó una reputación basada en la rigurosidad, la curiosidad y una inclinación por la enseñanza experimental que rompía moldes de la tradición escolástica de la época. Su figura recibió reconocimiento entre colegas y alumnos, consolidando una influencia que trascendió los muros académicos.

En lo personal, contrajo matrimonio con Juana de Vera, con quien compartió cuarenta y dos años de vida conyugal y la crianza de seis hijos: Lucía, Francisco, Juana, Catalina, Gabriel y Diego. En 1587 emprendió junto a su esposa la fundación de un mayorazgo que consolidaba la posesión de una casa en la calle de Santiago y una hacienda en Alcalá de Henares, una iniciativa que reflejaba su interés por la continuidad familiar y el fortalecimiento de la posición económica para su linaje.

La trayectoria del médico no se limitó a Castilla. Valles viajó a diversas ciudades europeas, lo que le permitió ampliar horizontes y entrar en contacto con las corrientes más innovadoras de su época. En ese periplo, entabló relación con Andrea Vesalio, uno de los grandes anatomistas del Renacimiento, y su influencia se dejaría sentir cuando, en 1572, fue designado médico personal de Felipe II. A partir de entonces recibió el título de Médico de Cámara y Protomédico General de los Reinos y Señoríos de Castilla, un encargo que reunía las responsabilidades médicas más elevadas del país y que elevó su estatus profesional a un plano extraordinario.

El sello distintivo de su obra clínica fue la promoción de un control profesional riguroso: introdujo el examen del Protomedicato, un mecanismo destinado a acreditar la formación de los médicos que podían ejercer en la península. Este procedimiento, concebido para asegurar la calidad de la práctica médica, se convirtió en un referente de la profesionalización sanitaria de la época. El propio monarca reconoció su talento y lo llegó a llamar “Divino” tras atender con éxito una crisis gotosa que dejó constancia de su talento terapéutico.

La mayor parte de su vida transcurrió en Alcalá de Henares, ciudad en la que dejó huellas indelebles en la enseñanza de la medicina. Allí llevó a cabo prácticas anatómicas con cadáveres, algo que situó a la urbe como sede de la anatomía patológica en su primera fase moderna. Además de su faceta clínica, Valles destacó como humanista, dominando con maestría el griego y el latín clásicos, lo que le permitió convertirse en un referente de la erudición que conectaba medicina, filosofía y literatura.

En sus últimos años, se retira a la botica del Monasterio de El Escorial, donde profundizó en la destilación de plantas y dio forma a una colección bibliográfica que aspiraba a ordenar el saber médico de su tiempo. Sus tareas como boticario y conservador de la biblioteca revelan su vocación de rector del conocimiento, un legado que trasciende lo clínico y se proyecta hacia la historia de la ciencia.

Firmó su testamento el 29 de mayo de 1592 y, poco después, el 20 de septiembre, falleció en el Convento de los Agustinos de Burgos, acompañando al rey en una de sus travesías. A petición suya, sus restos encontraron sepultura en la Capilla del Colegio Mayor de San Ildefonso, en Alcalá de Henares, un gesto que unía la vida entera del médico con su ciudad natal y su universidad. A lo largo de los años, su memoria fue objeto de exhumaciones y traslados, y su urna reapareció con claridad en 2011 durante obras de restauración de la capilla.

Obra y pensamiento

Una de las señas de identidad de Valles fue su producción bibliográfica temprana y sostenida, que abarcó desde traducciones de textos clásicos hasta elaboraciones propias sobre medicina y filosofía. Su labor intelectual se articuló en torno a la revisión crítica de doctrinas antiguas y la reflexión sobre la experiencia clínica, convirtiéndolo en un puente entre la tradición grecolatina y las prácticas renacentistas emergentes. Su prolificidad dejó un legado que rasgos de tradición y novedad al mismo tiempo.

  • Controversiarium medicarum et philosophicarum —una compilación de cuestiones que conjugaban la medicina y la filosofía, publicada en su primera edición en 1556 y reeditada en 1564 y 1583, que recoge debates sobre la naturaleza de saber médico y su fundamento.
  • Commentaria in quartum librum metheoron Aristotelis —un comentario al cuarto libro de la Metafísica de Aristóteles, fechado en 1558, que revela su interés por la lógica y la ontología médica.
  • Claudii Galeni De Locis Patientibus Libri Sex —un estudio crítico y una interpretación de las obras de Galeno, en torno a la patología y la clínica, aparecido en 1559.
  • In Aphorismos Hippocratis, & libellum de alimento Hippocratis, comentaria —una serie de glosas y observaciones que conectan la dieta con la medicina hipocrática, publicada en 1561.
  • Octo librorum Aristotelis de physica doctrina versio recens & commentaria —revisión y comentarios sobre la física aristotélica, difundidos entre 1562 y 1563.
  • Controuersiarum naturalium ad tyrones pars prima —obra sobre las controversias naturales, incluida en el elenco de ediciones de la década de 1560, con versiones posteriores en 1580.
  • Comentaria de vrinis, pulsibus & febribus —trabajo publicitado en varios catálogos entre 1565 y 1569, centrado en la fisiología de signos vitales y su relación con la patología.
  • Commentaria in Prognosticorum Hippocratis —otra línea de comentarios hipocráticos que trataba de la prognosis y la clínica de las enfermedades, fechada en 1567.
  • Galeni ars medicinalis commentariis y otras glosas sobre Galeno —serie de notas y traducciones de la obra galénica, expandiendo su influencia.
  • Comentaria in libros Galeni de differentia febrium —estudios sobre la diferenciación de las fiebres, en 1569, que afianzaron su método crítico.
  • Commentaria in libros Hippocratis de Ratione victus in morbis acutis —estudio de la nutrición y su impacto en las enfermedades agudas, realizado a fines de la década de 1560.
  • Tratado de las aguas destiladas, pesos, y medidas de que los boticarios deben usar —un manual práctico de destilACIÓN y medición, publicado en 1592.
  • De iis, quae scripta sunt physice in libris sacris sive de sacra philosophia —un compendio sobre la intersección de la ciencia física y la filosofía sagrada, fechado en 1595.
  • Sermón predicado en la solemnisima fiesta del Santissimo Sacramento —discurso sacro publicado póstumamente en 1620, que recoge su visión sobre la medicina y la espiritualidad.

Influencias y alcance

Entre sus contemporáneos, la figura de Francisco Suárez se benefició de la influencia de Valles, a quien estudió y citó en su juventud. En particular, Suárez asume de Vallés una serie de ideas sobre la naturaleza de la mente y su relación con el cuerpo, a las que incorpora conceptos de simpatía entre las potencias internas como base de la epistemología y de la antropología filosófica. Este intercambio intelectual dejó una huella duradera que se percibe en muchos pasajes de sus obras y en la lectura que hizo de la tradición médica y filosófica.

Reconocimiento y legado

En distintas ciudades de España se conservan calles que llevan su sobrenombre y que evocan su figura como Divino Valles, una denominación que sintetiza el reconocimiento público a su labor. En Burgos, Alcalá de Henares, Covarrubias y Madrid existen menciones urbanas que atestiguan el alcance de su influencia, mientras que Boecillo, en Valladolid, rinde homenaje con una avenida dedicada a Francisco Vallés. A comienzos del siglo XX, el Hospital Divino Valles fue erigido en Burgos en su honor, consolidando su reputación clínica entre generaciones posteriores.

La Universidad de Alcalá ha seguido celebrando su memoria con iniciativas académicas, como una Semana de la Medicina dedicada a su figura. En su entorno profesional, también se alude a su vida y obra mediante la colocación de placas conmemorativas en lugares significativos para la historia de la medicina y la educación superior. Estas conmemoraciones, lejos de ser simples homenajes, subrayan la vigencia de su pensamiento en las prácticas médicas y la enseñanza clínica.

Controversias sobre su apellido

La identidad de su apellido ha sido objeto de debate entre historiadores y especialistas. En las ediciones impresas, la obra de Vallés aparece citada como Vallesio Covarruviano o como Francisci Vallesii Covarrubiani, interpretaciones que apuntan a un origen “del Valle” o “valleño” vinculado a Covarrubias. Dada la frecuencia del apellido Valle en Castilla, algunas corrientes modernas han abogado por conservar la forma “Valle” o “Valles” para facilitar la lectura y evitar confusiones. En las investigaciones más recientes, la forma llana y prudente, Vallés con tilde, ha sido la preferida por varias instituciones y estudios, aunque persiste el uso histórico en ciertas publicaciones y archivos médicos.

Imágenes de Francisco Vallés