Jorge Donn
| Nombre completo | Jorge Donn |
|---|---|
| Descripción | Bailarín de ballet argentino |
| Fecha de nacimiento | 25-02-1947 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 30-11-1992 |
| Nacionalidad | Argentina |
| Ocupaciones | bailarín de ballet, coreógrafo |
| Idiomas | español |
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Jorge Donn nació en Ciudad Jardín Lomas del Palomar el 28 de febrero de 1947 y murió en Lausana el 1 de diciembre de 1992. Su nombre quedó grabado como una de las huellas más potentes de la danza del siglo XX, capaz de fusionar virtuosismo con una filosofía escénica rupturista. Su trabajo, asociado a las ideas de Maurice Béjart y a colaboraciones con grandes intérpretes, dejó un legado que continúa inspirando a bailarines de todo el mundo.
Jorge Donn nació en Ciudad Jardín Lomas del Palomar el 28 de febrero de 1947 y murió en Lausana el 1 de diciembre de 1992. Su nombre quedó grabado como una de las huellas más potentes de la danza del siglo XX, capaz de fusionar virtuosismo con una filosofía escénica rupturista. Su trabajo, asociado a las ideas de Maurice Béjart y a colaboraciones con grandes intérpretes, dejó un legado que continúa inspirando a bailarines de todo el mundo.
Biografía
En su origen, Donn vino al mundo en la capital argentina, fruto de una madre inmigrante ucraniana llamada Rosa Donn y de un padre con raíces argentinas, Mauricio Itovich. A su alrededor crecieron tres hermanos y un primo, Aliocha Itovich, que encontró notoriedad en el cine europeo y terminó estableciéndose en París.
Su formación comenzó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y, ya en los inicios de su adolescencia, amplió su aprendizaje con la influente docente María Fux. En 1963 emprendió una etapa crucial al trasladarse a Bruselas, donde ingresó al Ballet del Siglo XX, compañía emblemática de Maurice Béjart, y consolidó una proyección internacional que transformaría su carrera.
La generación de su tiempo fue para Donn un periodo de vértigo creativo. Su juventud estaba marcada por una energía desbordante y una flexibilidad excepcional. Formó parte de una cuarteta destacada junto a Paolo Bortoluzzi, Luc Bouy y Germinal Casado, a las que se unía Víctor Ullate, representando la sentencia béjartiana de que la danza encarna al hombre. A su lado, Marcia Haydée simbolizó la vía de acceso de los bailarines latinoamericanos a la cúspide de la escena europea de la danza.
El cine también lo llamó: participó en la película Les Uns et les Autres del cineasta Claude Lelouch, compartiendo planos con intérpretes de renombre como James Caan y Geraldine Chaplin, lo que amplió su alcance más allá de las tablas y las salas de ensayo.
La consolidación de su liderazgo llegó en 1976, cuando asumió la dirección artística del Ballet del Siglo XX, y en 1988 dio forma a su propia compañía, L’Europa Ballet. Entre los reconocimientos que reforzaron su estatus destacan el Dance Magazine Award (1979), una de las distinciones más destacadas en el ámbito de la danza, y la mención de la Fundación Konex en 1989, que lo situó entre los cinco bailarines más relevantes de la historia argentina hasta ese momento. Ese mismo año participó en una campaña publicitaria para el automotor Renault 18, una muestra de su resonancia mediática. Su trayectoria quedó reflejada como un puente entre la tradición del ballet y las regresiones vanguardistas de su época.
Última actuación y muerte
La última presencia escénica de Jorge Donn se produjo en Madrid durante 1986, en el Palacio de Deportes de la Comunidad, donde ejecutó el Bolero y mostró un fragmento de Diva como parte de un festival otoñal. No tardó en presentarse de nuevo ante el público europeo, en junio de ese año, en el festival de Sens, cerca de París, acompañando el declive de su ciclo de grandes espectáculos.
En la década siguiente, su ruta artística se volvió más fragmentaria y personal. Intentó consolidar un camino en solitario, distanciándose progresivamente de la compañía que lo había impulsado, mientras gestionaba la cuestión del relevo generacional desde la mirada de Béjart. Fundó el ballet de Verdún, un proyecto de corta duración, y luego llevó a cabo giras con una compañía de formato más íntimo, alternando trabajos históricos de repertorio con piezas de creación propia. En ese periodo volvió a incorporar el personaje Nijinsky, payaso de Dios, dentro de su propuesta, y en 1989 retornó a su Argentina natal; también se presentó en Milán, Bruselas y otras ciudades europeas, intentando rescatar el espíritu de antaño a pesar de la enfermedad que ya rondaba su salud.
Su muerte se produjo por complicaciones derivadas del Sida, el 30 de noviembre o, según algunas fuentes, el 1 de diciembre de 1992, en Lausana, Suiza, a la edad de 45 años. Su ausencia dejó un vacío profundo en la danza contemporánea, pero dejó también un legado de perfeccionamiento técnico, audacia coreográfica y una marca imborrable en la memoria de quienes lo vieron bailar.
Homenajes
La figura de Jorge Donn fue objeto de múltiples tributos a lo largo de su carrera y después de ella. Maurice Béjart dedicó a su intérprete un homenaje titulado Ballet por la vida (también conocido como El presbiterio no ha perdido nada de su encanto ni el jardín de su esplendor), en reconocimiento a su aportación a la danza y a la filosofía del colectivo Béjart. Otros creadores como Denys Ganio, Carolyn Carlson y Grazia Galante proyectaron pasajes de memoria para rememorar su arte, con piezas tituladas Tango… una rosa para Jorge Donn y Homenaje a Jorge Donn, entre varias expresiones de admiración.
En el barrio donde nació, Ciudad Jardín, se inauguró un pasaje que llevó su nombre, como testimonio permanente de su influencia en la comunidad y de la identidad cultural que aportó al lugar.
En el panorama argentino, el 28 de febrero se celebra el día del bailarín en su honor, una conmemoración que mantiene vivo su legado y que sirve para acercar a nuevas generaciones a su historia de entrega, disciplina y creatividad.
- 1962–1963: formación avanzada en Argentina y llegada a Bruselas para integrarse al Ballet del Siglo XX de Béjart.
- 1976: toma la dirección artística del Ballet del Siglo XX.
- 1979: obtiene el Dance Magazine Award, reconocimiento internacional en danza.
- 1983: participa en una campaña publicitaria para Renault 18, incrementando su visibilidad pública.
- 1988: establece su propia compañía, L’Europa Ballet.
- 1989: Konex lo sitúa entre los cinco bailarines argentinos más destacados de la historia.
- 1986: realiza la última actuación en Madrid, en el Palacio de Deportes de la Comunidad.
- 1989–1992: fases finales de su carrera, con giras y proyectos en solitario y un intento de retorno a escenarios grandes, enfrentando la enfermedad.
- 1992: fallecimiento en Lausana por complicaciones asociadas al Sida.