Manuel Jovés
| Nombre completo | Manuel Jovés |
|---|---|
| Descripción | Pianista argentino |
| Fecha de nacimiento | 08-03-1886 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 26-10-1927 |
| Nacionalidad | Argentina, España |
| Ocupaciones | pianista, compositor |
| Géneros | tango, sardana |
| Idiomas | español, catalán |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Manuel Jovés Torras, conocido en los escenarios como Manuel Jovés, nació en Manresa (provincia de Barcelona) el 8 de marzo de 1886 y partió de este mundo en Buenos Aires, Argentina, el 26 de octubre de 1927. Pianista, compositor y director artístico, su vida se desplegó entre ciudades europeas y latinoamericanas, dejando una estela de obras, gestos y escenarios que consolidaron una carrera singular, con un impacto que todavía se recuerda entre los amantes de la música de principios del siglo XX. Su trayectoria mezcla la精sica del piano, la inventiva de la escena y una curiosidad interminable por el folklore regional.
Manuel Jovés Torras, conocido en los escenarios como Manuel Jovés, nació en Manresa (provincia de Barcelona) el 8 de marzo de 1886 y partió de este mundo en Buenos Aires, Argentina, el 26 de octubre de 1927. Pianista, compositor y director artístico, su vida se desplegó entre ciudades europeas y latinoamericanas, dejando una estela de obras, gestos y escenarios que consolidaron una carrera singular, con un impacto que todavía se recuerda entre los amantes de la música de principios del siglo XX. Su trayectoria mezcla la精sica del piano, la inventiva de la escena y una curiosidad interminable por el folklore regional.
Carrera
En Barcelona, Jovés incursionó en la composición con obras que demuestran un dominio formal notable y un oído atento al sabor local de las tradiciones catalanas, especialmente en las sardanas de concurso que lo acercaron a los escenarios y a la crítica musical de la época. Su reputación como creador cruzó fronteras cuando obtuvo reconocimientos por varias piezas que combinaban lo popular y lo cultual, dejando claro que su voz artística tenía una identidad propia y una capacidad de resonar en distintos públicos.
Como director, asumió la batuta de un orfeón de tamaño considerable, integrado por unos ciento cincuenta intérpretes, y su liderazgo no sólo fue reconocido por la magnitud del conjunto, sino por la calidad de la interpretación que lograba con ese colectivo coral y orquestal. La reputación de su agrupación llegaba a oídos de círculos musicales que aspiraban a una experiencia coral que superara lo puramente instrumental y ofrezca una lectura emocional de las partituras.
La llegada a Buenos Aires marcó un giro decisivo en su vida profesional. Aunque existen divergencias cronológicas, la mayoría de las referencias coinciden en situar su desembarco en la ciudad en la primera década del siglo veinte, con algunas crónicas que señalan 1911 y otras que sitúan 1908 como fecha de llegada. Allí Derivó su labor hacia la enseñanza y la gestión educativa, impartiendo clases particulares de música y canto y abriendo en paralelo una Academia de varietée destinada a la formación de artistas escénicos para un público curioso y demandante. En ese mismo periodo, gestionó un septeto que encontró un escenario fijo en el célebre Café Colón, un local de referencia que reunía a intelectuales, artistas y aficionados a la música popular, y que para muchos simbolizaba un puente entre la tradición y la modernidad del vaivén porteño.
El talento lingüístico de Jovés no tenía límites aparentes: dominaba varias lenguas, entre ellas catalán, castellano, esperanto, francés, italiano y latín, lo que le permitió comunicarse con facilidad en distintos contextos y ampliar su círculo de colaboraciones. Su interés por el folklore americano lo llevó a recorrer el interior de su país y a cruzar la cordillera hacia Chile, con el objetivo de estudiar de forma profunda las manifestaciones musicales regionales y su traslación a la voz y al piano. En Chile, tras dirigir a La Goya en una de las salas principales de Santiago, decidió quedarse para explorar aún más el folklore chileno y ampliar su investigación sobre las tradiciones musicales latinoamericanas. Durante esa etapa, fundó el dúo Las Porteñas, con el que presentó y proyectó buena parte de su producción autoral ante públicos diversos.
El éxito entre las artistas de la época quedó patente cuando varias de las cupletistas más destacadas de su tiempo adoptaron y popularizaron sus creaciones. Entre ellas figuraron figuras de renombre como Lola Membrives y Raquel Meller, que interpretaron una buena parte de su repertorio y contribuyeron a que sus melodías trascendieran el escenario de la inmediata Avenida de Mayo para resonar en teatros y salones de distintas ciudades. En cierto momento, incluso algunas de sus composiciones fueron apreciadas en la corte española, lo que subrayó la dimensión internacional de su obra.
La obra como lenguaje de Jovés abarcó cuplés, fados, pasodobles y valses, pero fue su legado como creador de tangos el que lo situó como una figura decisiva. Su asociación profesional con Carlos Gardel dejó una huella duradera: Gardel grabó varias piezas con letra de otros autores y música de Jovés, consolidando un repertorio que circuló con fuerza en teatros y estudios de grabación. En esa colaboración aparecieron tangos con versos de Antonio Martínez Viérgol y de Manuel Romero, entre otros, y otros títulos con letras de destacados letristas porteños. Sus tangos no tardaron en viajar más allá del Atlántico y ganaron adeptos en ciudades como París, donde se editaban con regularidad sus novedades musicales.
El imaginario teatral y musical llevó a Jovés a convertirse en un directivo de espectáculos que gestionaba opciones variadas en los teatros y salas de entretenimiento de la época. Su presencia como director de orquesta y de escena fue decisiva en espacios emblemáticos como la Galería Güemes y el Teatro Coliseo de la calle Charcas (hoy Marcelo T. de Alvear). En estos escenarios, no solo orquestaba las bandas y coros desde el foso, sino que también trabajaba en la concepción de musicales y revistas que reflejaban la bohemia y el pulso cultural de esa Argentina en expansión.
Un legado lírico y cívico se ha señalado como uno de los aportes más singulares de Jovés: se le atribuye la autoría de un verso célebre que, en clave poética, entrelaza la grandeza del cielo, la dureza de la tierra y el anhelo de una nación que late en el pecho de su pueblo. Esta frase, que circuló en distintos ámbitos culturales, pasa a ser una especie de himno menor dentro de su universo estético y político, recordatorio de una sensibilidad que buscaba acoplar la belleza artística con un sentido de identidad nacional.
Filmografía
- 1938: Tres argentinos en París, largometraje en el que participaron figuras como Florencio Parravicini, Tito Lusiardo, Hugo del Carril e Irma Córdoba, una producción que consolidó su presencia en la escena cinematográfica y musical de la época, ampliando el alcance de su obra a públicos de distintos continentes.
Temas populares
- Loca (1920)
- A mí lo mismo me da (1921)
- Adiós, Celipe
- Adiós, Pilar…
- Buenos Aires (tango) (1923)
- Campanita
- Díguili qui Vingui
- La indiscreta (o la Chocolaterita)
- Dos Gitanas
- La azafata de la reina
- La perra de Chaplin
- Las barbas blancas
- Mi Reja
- Q. L. B. L. P.
- Todo auténtico
- Mariposa del amor
- Chikoff (tango en honor a Juan Eugenio de Chikoff)
- Flor de Yuyo
- El Matrero
- ¡Celosa!… (dedicado a Evau Stachino)
- Vidalitas
- Armenoville viejo
- Cualquier cosa
- Venga champán
- Por tu culpa
- Haz de volver a mí
- Patotero sentimental
- Pobre corazón
- Pobre percanta
- Rosa de fuego
- Nubes de humo
Teatro
- En el fango de París (1923)
- La alegría de la vida (1925), estrenada en el Teatro Cervantes de Córdoba
- La revista del Cervantes (1925)
- Las catástrofes del año en el Teatro Porteño
- No arrebaten que hay para todos
- Pasen a ver el fenómeno
- Buenos Aires chic, con la Compañía de Enrique Muiño y Elías Alippi
- París reo
- Buenos Aires a la vista, con la compañía Luis Vittone y Segundo Pomar
- La mujer en todas partes, estrenada en el Royal Pigall de la calle Corrientes
- Landrú en los infiernos
- El bailarín del cabaret