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Mariano Baquero Goyanes

Nombre completo Mariano Baquero Goyanes
Descripción Spanish specialist in literature
Fecha de nacimiento 10-06-1923
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 13-06-1984
Nacionalidad España
Ocupaciones especialista en literatura, profesor universitario, romanista
Idiomas español
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Mariano Baquero Goyanes, nacido en la capital de España en 1923 y cuya vida profesional se desarrolló principalmente en la región de Murcia, dejó una huella indeleble en la filología hispánica. Su labor abarcó la filología románica, la Hispanística y la crítica de literatura española y comparada, con un enfoque terrenal y académico a la vez. En la Universidad de Murcia impartió la asignatura de Literatura Española y forjó casi toda su trayectoria docente y de investigación.

Mariano Baquero Goyanes — Imagen principal

Mariano Baquero Goyanes, nacido en la capital de España en 1923 y cuya vida profesional se desarrolló principalmente en la región de Murcia, dejó una huella indeleble en la filología hispánica. Su labor abarcó la filología románica, la Hispanística y la crítica de literatura española y comparada, con un enfoque terrenal y académico a la vez. En la Universidad de Murcia impartió la asignatura de Literatura Española y forjó casi toda su trayectoria docente y de investigación.

Biografía

El itinerario vital de Baquero Goyanes se inicia en Madrid, donde vio la luz el 10 de junio de 1923 y donde residiría hasta su juventud, momento en que se trasladó a Gijón para completar su formación. En esa ciudad concluyó los estudios en el Instituto Jovellanos y luego continuó su camino académico en la Universidad de Oviedo, donde se licenció en Filología Románica en 1944, obteniendo de forma sobresaliente los premios de la licenciatura y de fin de carrera.

La ciudad de Madrid fue decisiva para su doctorado, ya que se trasladó para presentar la tesis dedicada al cuento español del siglo XIX, orientada por el mentor que había supervisado su etapa en Oviedo, Rafael de Balbín Lucas. Durante su período de investigación vivió en la emblemática Residencia de Estudiantes y compartió techo y debates con colegas de renombre, como Fernando Lázaro Carreter y otros hispanistas de la época. Las bibliotecas y la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander resultaron cruciales para la profundidad de su trabajo, que obtuvo la máxima calificación en la Universidad Central y fue galardonado con el Premio Extraordinario de Doctorado y, poco después, con el Premios Menéndez Pelayo de 1948.

Las oposiciones y la llegada a Murcia marcaron un hito decisivo a finales de la década de 1940. En un contexto académico exigente, Baquero Goyanes superó los ejercicios ante un tribunal que estuvo encabezado por Dámaso Alonso y logró, con brillantez, la titularidad de una cátedra que llevó por título Historia de la Lengua y la Literatura Española en sus relaciones con la Literatura Universal, en la Universidad de Murcia. A los 26 años se convirtió en el catedrático más joven de la Universidad española en aquel entonces, y su vida en Murcia quedó fijada para las décadas siguientes, con la vida personal asentándose mediante matrimonio y una labor docente continua ante numerosos estudiantes.

En Murcia, Baquero desarrolló una intensa tarea académica y formativa. Residió en el primer periodo en el Colegio Mayor y consolidó su presencia como profesor de cátedra, sosteniendo una relación de trabajo que dejó huella en generaciones de alumnos. Entre sus discípulos iniciales destacan quienes defendieron sus tesis doctorales bajo su asesoría, como Gonzalo Sobejano y Joaquín Gimeno Casalduero, nombres que posteriormente se harían visibles en el panorama de la crítica literaria española.

La consolidación institucional de su carrera continuó en 1953, cuando dentro de la Cátedra Saavedra Fajardo creó la revista Monteagudo, que ha tenido posteriores reediciones y renovadas ediciones. Asimismo, asumió la dirección de la Escuela de Formación del Profesorado de Grado Medio y ocupó la jefatura del Departamento de Literatura Española desde su fundación. En varias ocasiones ejerció funciones de Vicedecano y, de manera interina, Decano, evitando la designación definitiva por su propio criterio.

Compromiso académico y reconocimiento hacia la década de 1970 lo llevó a integrar la Academia Alfonso X el Sabio en 1969, alcanzando la responsabilidad de Subdirector en esa institución. En 1980 fue nombrado Académico Correspondiente de la Real Academia Española, honor que refrendó su trayectoria dentro del parnaso académico de España. Una grave enfermedad interrumpió parte de su labor y, tras este periodo, su vida terminó el 13 de junio de 1984, dejando incompletos algunos proyectos que había iniciado.

Trabajo

La base crítica de Baquero se apoyó en una visión amplia de la novela y de los géneros afines, con obras clásicas que se han considerado esenciales para la comprensión de la literatura hispana. Entre sus aportes destacan trabajos que analizan la novela y el cuento dentro de la tradición española, así como estudios sobre la prosa modernista y el naturalismo en España. Su producción se caracteriza por integrar la perspectiva histórica con preguntas teóricas sobre la forma y la función del relato.

La reflexión sobre la forma narrativa recorre su obra y su pensamiento, ancladas en tres fuentes fundamentales: la influencia de Ortega y Gasset, la atención sostenida a la novela y al cuento del siglo XIX, y un espíritu inspirado por Cervantes. su visión incluye la convicción de que la novela posee una plasticidad única, capaz de entrecruzar géneros y de adoptar recursos de otros formatos sin perder su identidad. En apoyo de estas ideas recurrió a referencias de Baroja para justificar la permeabilidad de los géneros.

Hacia una crítica expansiva Baquero defendió que la novela contemporánea admite cruces entre narrativa, poesía y ensayo, como se puede advertir en los ejemplos de Cervantes, Clarín y Pérez de Ayala, así como en las nivolas de Unamuno. Este enfoque contraponía la rigidez de corrientes críticas que pretendían encajar la novela en moldes fijos, promoviendo una lectura que aceptaba la movilidad de las estructuras y la evidencia de que la técnica puede dialogar con el mundo práctico y humano de los personajes.

La influencia de su pensamiento se consolida en la observación de que la novela, por su naturaleza, facilita variaciones formales y experimentos narrativos. Sus análisis se ven reforzados por alusiones a la tradición de Baroja y por una preocupación constante por el modo en que la literatura de su tiempo dialoga con las tradiciones anteriores, sin renunciar a una mirada crítica que se mantiene en el terreno de la experiencia y la verdad literaria.

Obras

  • El cuento español en el siglo XIX, Madrid 1949
  • El cuento español. Del romanticismo al realismo, edición de Ana L. Baquero Escudero, Madrid 1992
  • Problemas de la novela contemporánea, Madrid 1951, 1956
  • La prosa neomodernista de Gabriel Miró, Murcia 1952
  • La novela naturalista española. Emilia Pardo Bazán, Murcia 1955, 1986
  • Prosistas españoles contemporáneos. Alarcón, Leopoldo Alas, Gabriel Miró, Azorín, Madrid 1956
  • La novela vista por Menéndez Pelayo, Madrid 1956
  • Qué es la novela, Buenos Aires 1961, 1966, 1975; Murcia 1988, 1993, 1998
  • Proceso de la novela actual, Buenos Aires 1963, 1974
  • Perspectivismo y contraste. De Cadalso a Pérez de Ayala, Madrid 1963
  • Qué es el cuento, Buenos Aires 1967, 1974; Murcia 1988, 1993, 1998
  • Estructuras de la novela actual, Barcelona 1970, 1972, 1975; Madrid 1989
  • Emilia Pardo Bazán, Madrid 1971
  • Temas, formas y tonos literarios, Madrid 1972
  • Literatura de Murcia, Murcia 1984
  • Variaciones sobre un mismo tema. Artículos de prensa, edición de Abraham Esteve Serrano y Francisco Vicente Gómez, Murcia 2006

Vídeo sobre Mariano Baquero Goyanes