Miguel Marqués
| Nombre completo | Pedro Miguel Juan Buenaventura Bernadino Marqués y García |
|---|---|
| Descripción | Compositor y violinista español |
| Fecha de nacimiento | 20-05-1843 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 26-02-1918 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | compositor, violinista |
| Géneros | ópera, sinfonía, zarzuela |
| Idiomas | español |
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Pedro Miguel Juan Buenaventura Bernadino Marqués y García nació en Palma de Mallorca el 20 de mayo de 1843 y dejó un legado que atraviesa la historia de la música española. Su vida fue un itinerario de aprendizaje constante, viajes y una labor creativa que abarcó sinfonías, óperas, zarzuelas y escritos pedagógicos y filosóficos. Murió en Madrid el 26 de febrero de 1918, tras dejar una obra que hoy se estudia como puente entre Romanticismo y búsquedas modernas.
Pedro Miguel Juan Buenaventura Bernadino Marqués y García nació en Palma de Mallorca el 20 de mayo de 1843 y dejó un legado que atraviesa la historia de la música española. Su vida fue un itinerario de aprendizaje constante, viajes y una labor creativa que abarcó sinfonías, óperas, zarzuelas y escritos pedagógicos y filosóficos. Murió en Madrid el 26 de febrero de 1918, tras dejar una obra que hoy se estudia como puente entre Romanticismo y búsquedas modernas.
Biografía
Hijo de un modesto chocolatero, su talento musical se manifestó desde la infancia en la ciudad natal y pronto atrajo miradas de maestros cercanos. En sus primeros años recibió enseñanza de violín de la mano de Honorato Noguera y Francisco Montis, mientras el director de orquesta italiano O. Foce gestionaba directrices en el Círculo Mallorquín. El progreso fue tan evidente que familiares y amigos reunieron fondos para que, en 1859, emprendiera un viaje a París para formarse con maestros franceses de renombre.
En la capital francesa superó una rigurosa selección de dos oportunidades entre sesenta y cuatro aspirantes y consiguió plaza en el conservatorio, donde el violín recibió enseñanzas de Joseph Massart y la armonía, de François Bazin. Durante las veladas en casa de Massart, conoció a figuras extraordinarias como Rossini y Hector Berlioz, y fue Berlioz quien aceptó tutoría en Instrumentación y Estética musical para el joven violinista.
Para sufragar los gastos de aquella formación, trabajó como violinista en distintas orquestas de París, en importantes escenarios de la ciudad y en salas de baile; tras cumplir el servicio militar en Mallorca en 1863, retornó a la Península en 1866 y se instaló en Madrid. Allí se inscribió en el Conservatorio con cartas de recomendación de sus compatriotas mallorquines y estudió violín con Jesús de Monasterio y armonía con Miguel Galiana Folqués. Demostró su talento al obtener, en junio de 1868, el Primer Premio de Armonía y, un año después, el de Violín, bajo la tutela de Monasterio. También profundizó en Composición con Emilio Arrieta, aunque surgieron tensiones personales entre ambos, y abandonó las lecciones tras el estreno de su Primera Sinfonía.
En la etapa profesional ocupó funciones como inspector de las Escuelas Nacionales de Música a partir de 1878 y ejerció la enseñanza del canto en la escuela de niñas de la Inclusa en Madrid; además publicó un manual para profesores de violín y desarrolló textos de carácter filosófico y pedagógico, entre ellos un estudio sobre la inmortalidad, que complementó su quehacer artístico. Su trayectoria educativa se enlazó con su labor como intérprete y creador, formando una tríada que definió gran parte de su vida profesional.
Con el paso de los años, ingresó como violinista en la orquesta de la Sociedad de Conciertos en 1867 y permaneció allí hasta 1887, sin dejar de colaborar en las formaciones del Teatro de la Zarzuela y del Teatro Real. En septiembre de 1875 asumió la dirección de la orquesta del Teatro Apolo, donde dio a conocer zarzuelas y creó una Gran Sinfonía Pot-pourrí sobre motivos de zarzuelas modernas para la temporada 1880-1881, un encargo que mostró su interés por fundir orquestación y teatro en un marco plenamente español. Su labor como director y compositor dejó una huella crucial en la escena musical de la época.
La condición de innovador se deja notar en su afán de desarrollar el sinfonismo en el contexto español. Su Sinfonía en si bemol, compuesta en 1867, recibió una recepción favorable que la vinculó a influencias de Beethoven, Berlioz y Mendelssohn. Fue un activo creador que llevó a la escena hasta cinco sinfonías, y su tercera fue especialmente celebrada, exportada a otros escenarios extranjeros como Múnich. Sin embargo, el ambiente musical de la época dificultó la continuidad de un proyecto sinfónico sostenido, lo que le llevó a alternar con la zarzuela y a buscar un camino hacia grandes formas operísticas.
Las circunstancias del momento llevaron a que la vida profesional se orientara hacia la zarzuela, en parte por necesidad económica y en parte por su curiosidad escénica. Aunque sus propuestas tenían una impronta más culta que comercial, su interés por la gran ópera y su deseo de intensificar el dramatismo musical se dejaron ver en títulos de marcada ambición.
Sus obras zarzuelísticas no siguieron la vía estrictamente popular, sino que exploraron narrativas con trasfondo histórico y épico, acercándose a la ópera francesa en su planteamiento dramático. El anillo de hierro, estrenado en 1878, se convirtió en la obra más perdurable de su producción zarzuelística, repetida numerosas veces y difundida más allá de nuestras fronteras. Le siguieron piezas destacadas como El reloj de Lucerna, El plato del día y El monaguillo; entre 1889 y 1895 su vocación se orientó hacia obras de formato reducido y funciones en teatros por horas.
La vida privada y su llegada a Mallorca marca otro capítulo: tras la prematura pérdida de una hija y gracias a una herencia, vendió parte de su catálogo teatral y se retiró a Mallorca, recibiendo la Cruz de Carlos III de las manos de Alfonso XII. Ya en la isla, retomó la composición sinfónica, aunque con un alcance más local; nacieron nuevos poemas sinfónicos, revisiones de sinfonías y un oratorio, además de preludios y otras piezas menudas que completaron su repertorio en esa etapa.
En aquella etapa insular habría mantenido una relación con Rubén Darío, uno de los leftados de su tiempo, marcado por afinidades entre música y poesía y por inquietudes religiosas poco convencionales. Este vínculo cultural subraya el ambiente intelectual que rodeaba su figura en Mallorca a principios del siglo XX.
El conjunto de su obra comprende unas 114 piezas de todo tipo, de las que gran parte corresponde a música instrumental o de cámara. Entre estas creaciones destacan cinco sinfonías, cuatro poemas sinfónicos, seis polonesas de concierto, dos marchas de concierto, una marcha nupcial y otra heroica, un scherzo, dos oberturas, y una amplia colección de preludios, piezas para violín con orquesta y otros grandes apartados de carácter instrumental. Entre sus creaciones más difundidas figuraron el vals para violín Los pájaros del Paraíso y numerosas melodías que se popularizaron en reducciones para piano. Además de estas obras, recibió encargos notables como la Marcha Nupcial para la boda de Alfonso XII y María de las Mercedes, que dejó una impronta en el repertorio institucional de la época.
La muerte de su figura creativa llegó en la capital española, en Madrid, el 26 de febrero de 1918, cerrando un ciclo vital que unió una educación europea rigurosa con una expresión musical profundamente española y una vocación pedagógica que dejó un legado para generaciones siguientes.
Obras musicales
- 1867: emergió en el panorama la Primera sinfonía en si bemol, pieza señera de su primera etapa sinfónica.
- 1869: la zarzuela Verso y prosa se inscribe entre sus primeras incursiones escénicas y señala su interés por el teatro musical.
- 1870: dio a conocer la Segunda sinfonía en mi bemol, un avance en su lenguaje orquestal.
- 1871: presentó la zarzuela Perla, y simultáneamente Los hijos de la costa, con letra de Luis Mariano de Larra, dos apuestas muy distintas del mismo año.
- 1871: también lanzó la zarzuela La canción del marinero, que consolidó su vínculo con el género.
- 1872: con Cristóbal Oudrid colaboró en Justos por pecadores, obra de zarzuela que consolidó su trayectoria escénica.
- 1873: escribió la obertura La selva negra y la zarzuela La hoja de parra, con letra de Miguel Ramos Carrión.
- 1874: compuso la zarzuela Covadonga y, de igual modo, El maestro de Ocaña, dos títulos señeros de su repertorio dramático-musical.
- 1875: la zarzuela La monja alférez se suma a su catálogo, junto a Temores y sobresaltos de 1876.
- 1876: su Tercera sinfonía en si menor suma una voz importante a su discurso sinfónico.
- 1876: escribió la música incidental para la obra de Pedro Calderón de la Barca El desengaño de un sueño, para el Teatro Apolo.
- 1878: estrenó El anillo de hierro, drama lírico con libreto de Marcos Zapata Mañas, pieza central de su producción operística.
- 1878: presentó la Cuarta sinfonía en mi mayor, ampliando su paleta orquestal.
- 1879: creó El motín de Aranjuez, zarzuela que reforzó su presencia en el teatro español.
- 1879: estrenó Camões, zarzuela con letra de Marcos Zapata Mañas, que mostró su interés por temas históricos y exóticos.
- 1880: apareció la Quinta sinfonía en do menor, otro hito de su lenguaje sinfónico.
- 1880: la zarzuela La mendiga del Manzanares añadió un tono humano y costumbrista a su obra escénica.
- 1881: publicó la zarzuela Florinda, que amplió su repercusión en salas de teatro.
- 1882: llevó a escena El alcalde de Toledo, otra pieza que reforzó su presencia en el género lírico.
- 1883: La cruz de fuego, melodrama con letra de José Estremera, se sumó a su repertorio de tela romántica.
- 1884: la zarzuela El reloj de Lucerna se convirtió en una de sus obras más recordadas, con texto de Marcos Zapata Mañas.
- 1885: presentó Un regalo de boda, zarzuela que estimuló su capacidad para componer escenas de corte festivo y ceremonial.
- 1888: estrenó La llama errante y, poco después, La campana milagrosa, consolidando su presencia en el escenario lírico.
- 1889: apareció El plato del día, zarzuela que mostró su dominio del humor y la narración musical.
- 1890: surgió El diamante rosa, zarzuela de gran despliegue escénico; y , drama lírico, amplió su paleta de géneros.
- 1891: dio a conocer El monaguillo, zarzuela; también se estrenó El zortzico, y El cañón, obras de gran espectáculo.
- 1894: presentó El aquelarre, zarzuela que continuó mostrando su inclinación hacia temas históricos y fantásticos.
- 1904: estrenó La cova del Drach, poema sinfónico inspirado en motivos mallorquines y geografía insular.
- 1906: compuso La vida, poema sinfónico con introducción y tres movimientos (Allegro, Adagio, Marcha fúnebre).
- 1911: estrenó Mis plegarias íntimas, oratorio en cinco movimientos centrado en figuras y pasajes de la tradición cristiana.
- 1916: apareció Ramón Llull, cantata tratada con la figura del imprescindible pensador medieval.
Obras escritas
- Método elemental y progresivo de violín, publicado en 1870, guía didáctica que acompañó generaciones de estudiantes.
- El recreo de la infancia: colección de piezas fáciles para piano de los más aplaudidos autores, 1885, tres series didácticas para jóvenes intérpretes.
- Dios y la inmortalidad del alma. Investigaciones razonadas y desligadas en absoluto de toda preocupación, acerca de Dios y de las múltiples existencias del alma, Palma de Mallorca: Tip de Francisco Soler, 1906. Publicado bajo las siglas P[edro] M[iguel] M[arqués]].