Paulette Goddard
| Nombre completo | Marion Goddard Levy |
|---|---|
| Nombre nativo | Paulette Goddard |
| Descripción | Actriz estadounidense |
| Fecha de nacimiento | 03-06-1910 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 23-04-1990 |
| Nacionalidad | Estados Unidos |
| Ocupaciones | actor, productor de cine, modelo, actor de teatro, actor de televisión, actor de cine, Chica Ziegfeld |
| Idiomas | inglés |
| Esposas | Charles Chaplin, Burgess Meredith, Erich Maria Remarque |
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Paulette Marion Goddard Levy nació en la Gran Manzana el 3 de junio de 1910 y, tras una trayectoria que abarcó el cine mudo y el inicio del sonoro, dejó de existir el 23 de abril de 1990 en Porto Ronco, un enclave suizo donde vivía con su último esposo. Su presencia elegante y su carisma la convirtieron en una de las figuras más recordadas de la era dorada de Hollywood.
Paulette Marion Goddard Levy nació en la Gran Manzana el 3 de junio de 1910 y, tras una trayectoria que abarcó el cine mudo y el inicio del sonoro, dejó de existir el 23 de abril de 1990 en Porto Ronco, un enclave suizo donde vivía con su último esposo. Su presencia elegante y su carisma la convirtieron en una de las figuras más recordadas de la era dorada de Hollywood.
Biografía
Hija única de Joseph Russell Levy y Alta Mae Goddard, Paulette creció en un entorno con raíces judías por parte de su padre y un linaje anglo-episcopal por parte de su madre. Sus progenitores se separaron cuando era muy pequeña y fue criada principalmente por su madre, quien ejerció una influencia decisiva en su formación y aspiraciones.
El vínculo con su padre se volvió problemático cuando él reapareció hacia finales de los años treinta; recurrió a una demanda tras leer una entrevista que aseguraba haberla abandonado en su infancia. Aunque hubo un intento de reconciliación, la distancia persistió y nunca se selló un acercamiento duradero. En contraste, la relación con su madre se mantuvo como un pilar de sostén a lo largo de toda su vida.
Un apoyo familiar temprano llegó de su tío abuelo, Charles Goddard, quien orientó sus primeros pasos en el mundo del espectáculo. Gracias a sus gestiones, inició como modelo publicitaria y, más tarde, formó parte de las Ziegfeld Follies, una experiencia que abrió las puertas de la industria para su futura carrera. En esa etapa, estudió en el Washington Irving High School de Manhattan, compartiendo pasillos con Claire Trevor, otra joven que también se encaminaba hacia la actuación.
Una juventud que dejó huella fue marcada por una decisión controversial para la época: a los dieciséis años posó de forma completamente desnuda ante la lente del fotógrafo Alfred Cheney. Poco después dio un giro trascendental al casarse con Edgar James, un hombre mucho mayor y adinerado, y se trasladó a Hollywood para perseguir su sueño de convertirse en actriz.
Trayectoria profesional
Inicios y descubrimiento en el cine: a comienzos de la década de 1930, Paulette Goddard aceptó papeles de reparto en diversas producciones de estudio. Su primera aparición destacada llegó en una propuesta de Rouben Mamoulian de 1931, en la que compartió escenas con Gary Cooper y Sylvia Sidney, y luego tomó parte en una comedia de Leo McCarey en 1932 junto a Eddie Cantor. Estas colaboraciones mostraron su capacidad para moverse con soltura entre la comedia y el drama, preparando su consolidación como estrella.
Relación artística con Chaplin marcó uno de los capítulos más conocidos de su filmografía. En 1936 participó en Tiempos Modernos, una obra emblemática de Charlie Chaplin, y allí nació una relación sentimental que acabaría en matrimonio secreto. Tras el rodaje, la pareja mantuvo un vínculo privado, pero con el tiempo se separó y obtuvo el divorcio, cierre que dejó una marca en su imagen pública y personal.
Periodo de grandes títulos siguió con una serie de películas que consolidaron su estatus de figura destacada. En The Women (1939), dirigida por George Cukor, formó parte de un reparto coral que incluía a Norma Shearer, Joan Crawford, Rosalind Russell y Joan Fontaine, demostrando su capacidad para sostener la atención entre actrices de primer nivel. En la misma época, participó en una comedia de Elliott Nugent junto a Bob Hope, mostrando una faceta más ligera y versátil.
Una aspiración que no se consolidó estuvo presente en Lo que el viento se llevó, ya que por aquel entonces se barajó su nombre para el papel de Scarlett O’Hara. Sin embargo, David O. Selznick prefirió a Vivien Leigh, citando similitudes de apariencia y estilo que consideró más adecuadas para el proyecto, decisión que marcó un hito en la historia del cine de época.
La década de 1940 y su diversidad la encontró en una amplia variedad de géneros. En Al fin solos, un musical de H. C. Potter, trabajó junto a Fred Astaire y Burgess Meredith; este último matrimonio con la actriz en la vida real se convirtió en otro de los hitos personales de su trayectoria. Continuó en El castillo maldito y en Si no amaneciera, dos títulos que mostraron su habilidad para alternar entre el humor ligero, el drama intenso y el melodrama clásico del periodo.
Nominación clave y reconocimiento llegó en 1943, cuando fue postulada al Óscar como Mejor actriz de reparto por So Proudly We We Hail!, un filme patriótico en el que compartió reparto con Veronica Lake y otros talentos de la época, destacando por su capacidad para equilibrar presencia escénica y emoción contenida.
Entre Renoir y Korda consolidó su prestigio internacional en la década de 1940. Memorias de una doncella (1946), dirigida por Jean Renoir, fue una interpretación cuidada y ambiciosa junto a Burgess Meredith, y se convirtió en una de las joyas de la etapa norteamericana de Renoir. En Un marido ideal (1947), de Alexander Korda, recibió elogios por su encarnación de una figura capaz de sostener la carga dramática de la historia. En 1949, con Una mujer rebelde de Emilio Fernández, ofreció una actuación intensa en una narración situada en la revolución mexicana, junto a Pedro Armendáriz.
Consolidación en la pantalla chica y europea las décadas de 1950 y 1960 la vieron acercarse a proyectos televisivos y a producciones de otras latitudes. En 1966 participó en Los indiferentes, rodada en Italia y dirigida por Francesco Maselli, donde compartió pantalla con Rod Steiger y Shelley Winters, ampliando su espectro de actuación y demostrando su adaptabilidad a formatos diferentes.
Fallecimiento
Falleció en 1990 por causas naturales en la pequeña localidad suiza de Porto Ronco, donde residía en la casa que compartió con su última pareja, Erich Maria Remarque. No dejó descendencia y su legado permanece ligado a una trayectoria que atravesó el cine mudo y el cine clásico de Hollywood, dejando un ejemplo de elegancia y compromiso profesional para generaciones de actores.
Filmografía (parcial)
- Las calles de la ciudad (1931) — Rouben Mamoulian
- The Kid from Spain (1932) — Leo McCarey
- Tiempos modernos (1936) — Charlie Chaplin
- The Women (1939) — George Cukor
- El gato y el canario (1939) — Elliott Nugent
- Al fin solos (1940) — H. C. Potter
- El castillo maldito (1940) — David Butler
- Si no amaneciera (1941) — Mitchell Leisen
- Reap the Wild Wind (1942) — Cecil B. DeMille
- So Proudly We We Hail! (1943) — Mark Sandrich
- Memorias de una doncella (1946) — Jean Renoir
- Un marido ideal (1947) — Alexander Korda
- Una mujer rebelde (1949) — Emilio Fernández
- Los indiferentes (1966) — Francesco Maselli
Premios y distinciones
Nominación al Óscar como Mejor actriz de reparto por So Proudly We We Hail! (1943), reconocimiento que dio testimonio de su capacidad para sostener escenas complejas dentro de un elenco coral y para aportar una presencia memorable en un filme con marcado componente patriótico.