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Peter Turkson

Nombre completo Peter Turkson
Nombre nativo Peter Turkson
Descripción Cardenal católico ghanés
Fecha de nacimiento 11-10-1948
Lugar de nacimiento
Nacionalidad Ghana
Ocupaciones sacerdote católico, obispo católico
Grupos Academia Pontificia de las Ciencias
Idiomas inglés, lengua fante, francés, italiano, alemán, hebreo, idioma twi, Ahanta, latín, griego
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Peter Turkson, nacido el 11 de octubre de 1948 en Wassaw Nsuta, en la actual región Occidental de Ghana, es una figura central de la Iglesia Católica de su país y del ámbito internacional. Su trayectoria ha combinado una formación teológica profunda con una participación activa en foros de responsabilidad social y diálogo interinstitucional. En abril de 2022 recibió la investidura como canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, cargos que lo sitúan en la cúpula de la reflexión ética y científica de la Santa Sede.

Peter Turkson — Imagen principal

Peter Turkson, nacido el 11 de octubre de 1948 en Wassaw Nsuta, en la actual región Occidental de Ghana, es una figura central de la Iglesia Católica de su país y del ámbito internacional. Su trayectoria ha combinado una formación teológica profunda con una participación activa en foros de responsabilidad social y diálogo interinstitucional. En abril de 2022 recibió la investidura como canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, cargos que lo sitúan en la cúpula de la reflexión ética y científica de la Santa Sede.

Biografía

Familia

Peter Turkson nació en una familia numerosa de diez hermanos, siendo el cuarto en la línea de descendencia. Su padre, Pius Turkson, ejercía la carpintería y practicaba la fe católica, mientras su madre, Agnes Appiah, se ganaba la vida vendiendo verduras y pertenecía a una tradición metodista que luego abrazó el catolicismo tras su matrimonio. En una casa de profundas diferencias religiosas, el futuro líder religioso creció rodeado de una convivencia pacífica entre distintas tradiciones. En esa atmósfera convivió con el sentido de apertura hacia otras creencias que marca su biografía.

Kodwo, nombre de pila africano que significa “lunes” en su lengua materna, fue asignado para distinguirlo entre siete días de la semana, en un linaje familiar que incluía hermanos con nombres como Viernes y otros que remiten a distintas jornadas. Este detalle cultural subraya la diversidad que acompañó su crecimiento y que luego influyó en su visión de la pluralidad religiosa como punto de encuentro.

Creció en un entorno de convivencia entre religiones; un tío paterno, musulmán, asumió un rol significativo en su niñez y años posteriores, y el vínculo se sostuvo con reciprocidad. Su infancia dejó una marca de apertura y cuidado mutuo entre credos, pues, años más tarde, Turkson demonstró haber reconocido ese influjo a la hora de entender la fe como un camino de encuentro y servicio a la gente sin discriminar por creencias.

Formación

Peter Turkson ingresó a la formación sacerdotal en 1962, iniciando su itinerario en St. Teresa’s Seminary, cercano a la localidad de Elmina, para completar sus estudios en 1967. Posteriormente, entre 1969 y 1971, continuó con filosofía en St. Peter’s Regional Seminary, ubicado en Pedu, en las cercanías de la Costa de Oro. Luego viajó a Estados Unidos, a St. Anthony-on-Hudson Seminary, donde cursó teología y obtuvo la licenciatura en 1975.

Entre 1976 y 1980, amplió su formación en el Pontificio Instituto Bíblico, obteniendo la licenciatura en Sagradas Escrituras. Más tarde, entre 1987 y 1992, regresó a Roma para completar un doctorado en la misma disciplina, aunque la defensa de su tesis quedó pendiente por la repentina muerte del arzobispo de Cape Coast, lo cual dio paso a una designación papal para sucesión. Además de su dominio del inglés y del fante, su capacidad lingüística se extendió al francés, italiano, alemán y hebreo, con conocimientos escritos de latín y griego antiguo.

En su joven trayectoria académica, la investigación bíblica marcó un eje central, con la convicción de que la exégesis y la fe deben dialogar para orientar la vida pastoral y la misión misionera de la Iglesia. Sus estudios le otorgaron herramientas para comprender las Escrituras en diálogo con la cultura contemporánea, un hilo que recorrerá toda su labor eclesial y educativa.

Sacerdocio

La ordenación sacerdotal de Peter Turkson tuvo lugar el 20 de julio de 1975 en la catedral de Cape Coast, realizada por el arzobispo John Kodwo Amissah. Fue incardinado a la archidiócesis de Cape Coast, momento que consolidó su pertenencia a una Iglesia local que tendría un impacto trascendente en su horizonte pastoral. Desde entonces, ejerció una serie de ministerios que combinaron la enseñanza, la docencia académica y el servicio pastoral.

  • Profesor en St. Teresa’s Seminary durante 1975–1976 y 1980–1981, casa formadora de futuros sacerdotes.
  • Profesor de Sagradas Escrituras y vicerrector de St. Peter’s Regional Seminary entre 1981 y 1987, tiempo en que combinó docencia y función directiva.
  • Profesor visitante en Saint Coeur de Marie Major Seminary, en la Costa de Marfil, entre 1983 y 1986, un periodo que fortaleció el intercambio ecuménico y regional.
  • Profesor en la Facultad de Religiones y capellán asistente de la Universidad de Cape Coast entre 1984 y 1986, integrando la vida académica universitaria con la pastoral.

Durante los veranos de 1979 y 1980, llevó a cabo ministerio pastoral en Illertissen, Baviera, una experiencia que le permitió dialogar con comunidades europeas y enriquecer su perspectiva misionera.

Episcopado

El 6 de octubre de 1992, el Papa le confiaba la archidiócesis de Cape Coast, nombrándolo arzobispo titular. Su consagración tuvo lugar el 27 de marzo de 1993 en la Catedral de Cape Coast, a manos del arzobispo dominiciano Dominic Kodwo Andoh. Con ese gesto, Turkson asumió la responsabilidad de guiar una Iglesia local que vivía con complejidad social y cultural, buscando la justicia, la paz y la cooperación entre comunidades.

Participó de manera notable en la vida del Sínodo de los Obispos para África y en otras asambleas que el Vaticano convocó para la región. En 1994 formó parte de la I Asamblea Especial para África y asistió a la IX Asamblea Ordinaria en Roma, experiencia que fortaleció su papel de puente entre la Iglesia africana y la Santa Sede.

Entre 1997 y 2005 ejerció la presidencia de la Conferencia Episcopal Católica de Ghana (GCBC) y desde 1997 integró la Comisión Pontificia para el Diálogo entre Metodistas y Católicos. También se desempeñó como canciller de la Universidad Católica de Ghana y ocupó cargos diversos en SECAM, el organismo episcopal continental, hasta convertirse en tesorero de su estructura regional. Su liderazgo incluyó, además, labores en el Consejo Universitario de la Universidad de Ghana y en instituciones de desarrollo regional, lo que mostró su compromiso con la educación, la ecología y el desarrollo social.

Cardenalato

Fue creado cardenal por el Papa Juan Pablo II en el consistorio del 21 de octubre de 2003, con el título de cardenal presbítero de San Liborio, lo que le convirtió en el primer ghaneano en integrarse al Colegio Cardenalicio. Tomó posesión de la Iglesia titular el 18 de abril de 2004, asumiendo una responsabilidad simbólica y pastoral que simbolizaba la conexión entre África y la Iglesia universal.

El 24 de noviembre de 2003, el Papa le nombró miembro del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia, dos cargos que reforzaron su papel en el ecumenismo y la preservación del patrimonio religioso. Participó en las XI y XII Asambleas Generales Ordinarias del Sínodo de los Obispos, y en la XI y la Presidencia de la Comisión de Información durante el Sínodo de 2008.

Durante la década recién iniciada, su cargo en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, junto a la Pontificia Comisión para la Evangelización de los Pueblos y otras asesorías, consolidaron su presencia en la curia romana. En 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, perdió temporalmente algunos cargos pero reaparecieron en el marco de las reformas impulsadas por el Papa Benedicto XVI. Participó como cardenal elector en el cónclave de 2005 que eligió a Benedicto XVI y, en años subsiguientes, recibió nuevas designaciones y responsabilidades curiales que reforzaron su perfil teológico y social.

En 2007 fue designado miembro del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, y en 2009 pasó a integrar la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. En 2010–2011 asumió responsabilidades en comisiones y dicasterios vinculados a la doctrina de la fe y a la cooperación entre administraciones vaticanas y entidades religiosas. En 2011 participó en la vía diplomática de la Iglesia frente a la crisis costamarfileña, interviniendo como mediador para favorecer el diálogo entre las partes en conflicto. Su labor fue reconocida con nombramientos posteriores en la Congregación para la Educación Católica y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, entre otros, además de su participación en la Santa Sede mediante comisiones y consejos.

El 31 de agosto de 2016, el Papa Francisco lo designó primer prefecto del recién creado Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, una reorganización que absorbía las funciones del antiguo Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz. Tomó posesión del cargo el 1 de enero de 2017. Cinco años después, tras una revisión institucional en 2021, el Papa aceptó su renuncia al frente del dicasterio y, en enero de 2022, dejó de ejercer esas funciones, quedando su estatus sujeto a la reorganización de las estructuras vaticanas.

Durante su mandato en la Santa Sede, Turkson participó en la diplomacia eclesial internacional, representando al Vaticano en foros como el Foro Económico Mundial y presidiendo mensajes y delegaciones para promover principios de justicia social, desarrollo humano y ética en la tecnología. En 2016 viajó como enviado del Papa a Sudán del Sur para fomentar la reconciliación y el diálogo entre las partes en conflicto, una misión que combinó la presencia pastoral con un esfuerzo de mediación política. A lo largo de los años, también formó parte de diversas comisiones, consejos y comités que buscan armonizar la fe con la acción social y educativa en el ámbito global.

Posiciones políticas e ideológicas

VIH/sida y condones

En 2009, Turkson reiteró la enseñanza moral de la Iglesia sobre la anticoncepción y cuestionó la visión simplista de la solución técnica basada en preservativos para enfrentar la propagación del VIH/SIDA en África. Explicó que, en su visión, la calidad de los preservativos dejaba mucho que desear y que su uso podría generar una falsa seguridad. Abogó por la fidelidad dentro de las relaciones y por la abstinencia cuando corresponde, proponiendo además redirigir recursos hacia la atención a quienes ya están infectados mediante tratamientos antirretrovirales. También señaló, en determinadas circunstancias, la posibilidad de recurrir a métodos de planificación familiar natural, con un enfoque responsable y humano.

Reforma del sistema financiero internacional

En respuesta a la crisis económica global de 2008, Turkson y el obispo Mario Toso presentaron una propuesta para reformar el sistema financiero internacional mediante la creación de una autoridad pública global y un banco central mundial que tenga en cuenta a los países en desarrollo. Su texto de 40 páginas, presentado en 2011, criticaba críticamente las estructuras existentes como el FMI y otras instituciones financieras, y proponía medidas, incluida la tributación de transacciones financieras, como instrumentos para afrontar la crisis desde una ética de solidaridad entre naciones ricas y pobres.

El documento enfatizaba que la crisis global requería una revisión profunda de principios culturales y morales que deben sustentar la convivencia humana y condenaba la idolatría del mercado y la excesiva influencia del pensamiento neoliberal que reduce las soluciones a enfoques puramente técnicos. El llamado era a un enfoque que integrara la justicia social y la ética en la economía, con una visión republicana y cooperativa para el bien común mundial.

Sociedad

En una entrevista de 2010, Turkson se pronunció sobre la necesidad de evitar “valores tóxicos” como el relativismo y el secularismo antirreligioso, advirtiendo que los liderazgos políticos ineficaces y la explotación de las diferencias entre africanos socavan la paz y la justicia. En 2015, participó en una conferencia provida en Ghana y, posteriormente, enfatizó que el activismo provida no debe perderse de vista la responsabilidad ante el cambio climático, destacando que estos temas son inseparables cuando se busca una ética social sólida. Sus declaraciones subrayan la necesidad de un marco de valores que proteja la dignidad humana y el medio ambiente.

El cardenal ha mostrado un compromiso constante con el medio ambiente como parte de la dignidad humana y la justicia social. Denunció la explotación ambiental de recursos en Ghana por parte de multinacionales sin salvaguardas adecuadas y destacó el impacto de la contaminación en los agricultores africanos. Sostuvo que la protección ambiental es también una preocupación global, dada la interconexión entre clima, migración y estabilidad regional. Su visión propone una cooperación internacional que atienda las disparidades y promueva un desarrollo sostenible respetuoso de la vida.

Iglesia y poder

En varias entrevistas, Turkson ha sostenido que la autoridad de la Iglesia proviene del servicio a las personas más vulnerables, y que “ser pastores” implica evitar la política partidista. Subrayó la necesidad de que la Iglesia difunda el contenido de la encíclica social Caritas in Veritate y que la misión pastoral debe guiar las decisiones frente a las cuestiones sociales. Su propuesta central fue que la Iglesia actúe como instrumento de conocimiento humano y moral para el bien común, sin perder su horizonte espiritual.

LGBT+

En 2012, ante un discurso de Ban Ki-moon sobre derechos humanos, Turkson defendió una distinción entre moralidad y derechos humanos, admitiendo que ciertas sanciones contra la homosexualidad en África podían ser excesivas, pero subrayando la tradición social que aún no acepta estas identidades. Señaló que la cultura africana y la doctrina moral deben convivir con un marco que respete a las personas sin renunciar a principios —un equilibrio que implicaba reconocer la dignidad de cada individuo, al tiempo que se mantiene la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad.

A lo largo de los años, ha respaldado la oposición a la bendición de parejas del mismo sexo en la Iglesia, al tiempo que pidió trato respetuoso hacia las personas LGBT+ por su dignidad ante Dios. Su posición difiere de una aprobación general de la conducta, pero enfatiza que la compasión y la educación pública pueden coexistir con la defensa de las doctrinas católicas.

En 2023, abordó el tema en Ghana y afirmó que las personas LGBT no deben ser tratadas como delincuentes, a la vez que incidió en la importancia de separar convicciones religiosas de normas criminales. Aun así, la postura dentro de la Iglesia ghanesa fue diversa, con algunos prelados que defendían la criminalización y otros que enfatizaban un enfoque más humano y pedagógico para promover derechos y dignidad sin negar la enseñanza moral. Estas tensiones reflejan el choque entre tradiciones culturales, la doctrina y los derechos humanos universales.

Relaciones de la Iglesia con los escándalos

En 2013, ante los casos de abuso en la Iglesia católica, Turkson explicó en una entrevista que, si bien África no estaba exenta de fallos, no se esperaba la misma magnitud de abuso que en otras regiones europeas. Afirmó que las estructuras sociales africanas han contribuido a proteger a la población contra ciertas dinámicas y, además, señaló que en algunas culturas africanas la homosexualidad era menos tolerada. Sus comentarios fueron objeto de crítica por vincular de forma controversial la sexualidad y el abuso; sin embargo, se disculpó posteriormente, sosteniendo que su intención era centrar el debate en cuestiones prácticas y de programa pastoral.

Mensuram Bonam

En noviembre de 2022, como canciller de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, publicó el documento “Mensuram Bonam” (Buena Medida): normas basadas en la fe para inversiones católicas. Este texto propone criterios éticos y operativos para inversiones institucionales que integren la dignidad humana, la justicia social y la responsabilidad ecológica. El documento sugiere excluir prácticas perjudiciales y promover la inversión con propósito de bien común, contando con aportes de corporaciones religiosas, académicos y financieras dentro de un marco internacional. Una edición de 2025 en Colonia, junto con una editorial, amplió su alcance al incorporar criterios ESG y una visión más práctica para las instituciones eclesiásticas que buscan alinear finanzas y fe.

Fondo Económico Mundial

Durante años, Turkson representó al Vaticano en espacios públicos de alta influencia, como el Foro Económico Mundial en Davos. En su papel de canciller de dos academias vaticanas, formuló en 2025 un mensaje del Papa Francisco que subrayó la necesidad de utilizar la inteligencia artificial de forma ética, respetando la dignidad humana y evitando que la tecnología dicte la verdad o la justicia sin escrutinio humano. Alertó sobre una posible crisis de la verdad si la IA se convierte en un simple instrumento de eficiencia y llamó a gobernantes y empresas a actuar con responsabilidad y perspectiva humana.

Controversias

Islam

El 13 de octubre de 2012, durante una conferencia para evangelización, Turkson mostró un video de YouTube bajo el título Demografía Musulmana, que hacía predicciones alarmistas sobre el crecimiento del Islam en Europa. Reuters describió el material como un engaño, y Radio Vaticano lo calificó como una presentación alarmista; estas declaraciones provocaron un intenso debate entre los participantes y observadores. El propio cardenal pidió disculpas el 15 de octubre, argumentando que su intención era abrir el debate a temas prácticos y urgentes para la evangelización y la vida de la Iglesia en África y en Occidente.

La controversia puso de manifiesto las tensiones entre las percepciones culturales, la misión pastoral y la comunicación en la era de las redes. Turkson sostuvo que la Iglesia debe evitar alarmismos y centrarse en el fortalecimiento de la fe, la educación y el diálogo interreligioso, al tiempo que se mantuvo atento a las dinámicas de migración, secularización y pluralismo religioso que afectan a la cristiandad mundial.