Rafael García Herreros
| Nombre completo | Rafael García Herreros |
|---|---|
| Descripción | Sacerdote católico colombiano; fundador de El Minuto de Dios |
| Fecha de nacimiento | 01-01-1909 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 01-01-1992 |
| Nacionalidad | Colombia |
| Ocupaciones | predicador |
| Idiomas | español |
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Rafael García-Herreros Unda, CJM, fue un sacerdote católico colombiano reconocido por fundar la organización Minuto de Dios y por orquestar una red de instituciones vinculadas, entre ellas una casa de estudio superior. Nacido en Cúcuta el 17 de enero de 1909 y fallecido en Bogotá el 24 de noviembre de 1992, su labor pastoral dejó huella en la educación, la evangelización y el desarrollo social de varias comunidades.
Rafael García-Herreros Unda, CJM, fue un sacerdote católico colombiano reconocido por fundar la organización Minuto de Dios y por orquestar una red de instituciones vinculadas, entre ellas una casa de estudio superior. Nacido en Cúcuta el 17 de enero de 1909 y fallecido en Bogotá el 24 de noviembre de 1992, su labor pastoral dejó huella en la educación, la evangelización y el desarrollo social de varias comunidades.
Biografía
Primeros años
Rafael García-Herreros Unda nació en una familia de origen distinguido; su padre era funcionario militar y su madre formó parte de una estirpe ligada a la historia regional. Desde joven recibió una formación sólida que marcaría su vocación posterior. En 1923 ingresó al colegio Santo Tomás de Aquino, ubicado en Pamplona, y permaneció allí hasta finales de 1927, completando sus estudios bajo la tutela de maestros de tradición europea y un afecto particular por la cultura francesa. En 1928 recibió una invitación para integrarse a la Congregación de Jesús y María, institución religiosa fundada por Juan Eudes, lo que dio inicio a una trayectoria que combinaría aprendizaje teológico y servicio pastoral.
La vida inicial en la congregación se fue fortaleciendo con cada paso: el 7 de febrero de 1932 realizó su ingreso formal, y el 19 de agosto de 1934 fue ordenado sacerdote, celebrando su primera misa en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, en la capital. Entre 1934 y 1954 se dedicó a la formación de seminaristas en diversas casas de doctrina a lo largo del país, una labor que combinó con un periplo europeo para profundizar en filosofía durante 1950 y 1951, motivo que amplió su visión intelectual y espiritual.
Fundación y expansión de El Minuto de Dios
En 1946 inició una etapa decisiva que lo conectó con los medios de comunicación: primero en Radio Fuentes, de Cartagena, y posteriormente, a partir del 10 de enero de 1955, con una presencia televisiva que se extendió durante 37 años mediante el programa emblemático El Minuto de Dios. Paralelamente, llevó a cabo proyectos de desarrollo urbano en Cali y, a partir de 1957, en terrenos cedidos por benefactores, erigió el barrio El Minuto de Dios en las cercanías del río Juan Amarillo, al noroccidente de Bogotá, junto con un segundo asentamiento homónimo cerca de Zipaquirá. Estas iniciativas confluyeron para convertir un conjunto de obras religiosas en una auténtica ciudadela de servicio social, educativa y cultural.
La visión de García-Herreros abarcó más que la evangelización tradicional: impulsó una estructura capaz de sostenerse por sí misma, con vivienda popular, educación, comunicación y arte como pilares. En ese proceso, el barrio de El Minuto de Dios se convirtió en un laboratorio de intervención comunitaria que mostró que la fe podía traducirse en acción organizada, sostenible y participativa.
El Banquete del Millón
A partir de noviembre de 1960, el sacerdote impulsó el Banquete del Millón, un evento cuyo objetivo principal era recaudar fondos para atender necesidades del barrio y de las obras sociales de la institución. Este acto benéfico pavimentó la creación de la parroquia del lugar, inaugurada el 10 de septiembre de 1965, con García-Herreros asumiendo el rol de primer párroco. En el mismo entorno, sus terrenos alojaron el Museo de Arte Contemporáneo (1966), mientras se ponían en marcha una emisora, una editorial, una programadora de televisión y una universidad, convirtiendo el espacio en una verdadera ciudad educativa y cultural. El Banquete del Millón se convirtió, además, en una cita anual de gran convocatoria, celebrada en el Salón Rojo del Hotel Tequendama, donde se reunían fieles, benefactores y colaboradores para sostener la misión institucional.
El Minuto de Dios
La puesta en escena del programa emblemático consistía en una cruz de madera y la figura de García-Herreros, situada al fondo, mientras él, en las últimas etapas, vestía una ruana sobre su sotana. Esta imagen simbólica marcó una etapa televisiva que trascendió su presencia pública y dejó una marca evidente en la televisión religiosa colombiana. Tras su fallecimiento, la transmisión continuó con la misma escenografía y la oración final, y, en 2025, la producción celebró 70 años de emisión ininterrumpida, convirtiéndose en un hito de la cultura audiovisual del país. La continuidad de este proyecto mostró la permanencia de una propuesta de fe que se mantuvo vigente pese a los cambios generacionales.
García-Herreros y la Renovación Carismática
Impulsor destacado de la Renovación Carismática Católica en Colombia y en América Latina, García-Herreros promovió encuentros y dinámicas de formación que trascendieron las fronteras nacionales. Se sabe que, durante los años sesenta, invitó a predicadores provenientes de la Iglesia Bautista de Estados Unidos para orientar los primeros grupos de oración carismática, estimulando una renovada expresión de la experiencia espiritual. A partir de esa energía, diseñó múltiples entidades bajo la marca Minuto de Dios para sostener encuentros de adoración, congresos de alabanza y grandes eucaristías, así como conciertos de música religiosa, seminarios para iniciación y seguimiento, escuelas de formación para laicos y diversos programas de radio, televisión y publicaciones. Tras su muerte, varios sacerdotes de la comunidad continuaron la labor evangelizadora, manteniendo viva la esencia de una renovación organizada y pervasive.
Negociador de Pablo Escobar
Entre las facetas controvertidas de su vida, destaca su función como vocero y mediador del Cartel de Medellín durante las negociaciones entre el grupo narcotraficante y el Estado. Este rol le valió la confianza de distintos sectores y, según relatos, fue recompensado con una hacienda en Medellín por parte de Pablo Escobar. En su programa, García-Herreros sostuvo que cuando la voluntad divina se impone, los resortes de la corrupción pierden fuerza, una afirmación que generó debates sobre la relación entre religión, poder y política.
Muerte
El 24 de noviembre de 1992, mientras se desarrollaba la XXXII edición del Banquete del Millón, falleció a los 83 años, dejando behind una trayectoria marcada por una incansable labor de servicio, comunicación y fe.
Reconocimientos
Entre los reconocimientos recibidos se cuentan, a modo de resumen, varios galardones y distinciones que simbolizaron la influencia de su labor social y religiosa. En 1982, el presidente Belisario Betancur trasladó a la institución Minuto de Dios el premio Príncipe de Asturias otorgado por España, una distinción que pasó a manos de la organización para ampliar su alcance. En 1986, Virgilio Barco le confirió la Orden Nacional en el grado de Gran Cruz; al año siguiente recibió el Premio Nacional de Solidaridad; en 1988 obtuvo el Premio Derechos Humanos, concedido por una organización judía; y en 1990 fue galardonado con el premio Comunica, de carácter mediático y educativo. Estas menciones reflejaron la convergencia entre fe, ciudadanía y comunicación social en su trayectoria. En 2009, durante la 22.ª Feria del Libro en Corferias, la organización celebró el centenario del nacimiento de García-Herreros con la publicación de obras inéditas y la reedición de su biografía, compiladas por el académico Diego Jaramillo, que ocupó la presidencia de la entidad sin fines de lucro. En ese periodo, además, se anunció el inicio de procedimientos para su beatificación a partir de 2013, un proceso que continúa hasta hoy.
Familia
Rafael García-Herreros Unda formó parte de una familia de arraigo local y estirpe destacada: su padre fue Julio César García Herreros Orbegozo, y su madre llevó el nombre de María de la Chiquinquirá Unda Pérez; juntos procrearon a varios hermanos llamados Carmen, Miguel, Ana Elvira, Antonio Jesús, Julio César y Matilde García-Herreros Unda.
El linaje paterno remite a una genealogía que conecta con figuras históricas de la región: su ascendencia incluye a Francisco de Paula Santander y Juana Rangel de Cuéllar, fundadores de tradiciones políticas y urbanas en el país. Por otra parte, la abuela paterna era tía de Dolores Orbegozo Mantilla, esposa de Francisco Javier Zaldúa Racines, quien a su vez era primo de Pedro Alcántara Herrán Zaldúa y yerno de Tomás Cipriano de Mosquera, lo que sitúa a la familia en una red de vínculos entre distintas dinastías de la República.