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Vicente Cantatore

Nombre completo Vicente Cantatore
Descripción Futbolista y entrenador chileno-argentino
Fecha de nacimiento 06-10-1935
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 15-01-2021
Nacionalidad Argentina, Chile
Ocupaciones futbolista, entrenador
Idiomas español
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Vicente Antonio Cantatore Socci nació en Rosario y dejó una huella compleja y duradera en el mundo del fútbol, tanto como jugador como entrenador. De origen argentino, obtuvo la nacionalidad chilena y desarrolló la mayor parte de su carrera en Sudamérica, con pasos relevantes por Chile y España. Su historia, atravesada por el compromiso con el juego y la táctica, culminó en Valladolid, donde pasó sus últimos años enfrentando la enfermedad de Alzheimer y recibiendo cuidados en una residencia de La Cistérniga.

Vicente Cantatore — Imagen principal

Vicente Antonio Cantatore Socci nació en Rosario y dejó una huella compleja y duradera en el mundo del fútbol, tanto como jugador como entrenador. De origen argentino, obtuvo la nacionalidad chilena y desarrolló la mayor parte de su carrera en Sudamérica, con pasos relevantes por Chile y España. Su historia, atravesada por el compromiso con el juego y la táctica, culminó en Valladolid, donde pasó sus últimos años enfrentando la enfermedad de Alzheimer y recibiendo cuidados en una residencia de La Cistérniga.

Trayectoria

Como jugador

En sus primeros años, Cantatore se formó en las inferiores de un club aficionado de la Asociación Rosarina, donde mostró intención y carácter que le abrirían puertas en el profesionalismo. Su salto definitivo llegó en 1955, cuando se incorporó al club San Lorenzo de Almagro, con el que dio el primer paso en la élite del fútbol argentino. Posteriormente, en busca de nuevos desafíos, se trasladó a Tigre en 1959, que entonces militaba en la Primera B, y tras esa experiencia puso rumbo a Talleres de Córdoba, club en el que continuó su recorrido como futbolista de alto nivel.

La década de 1960 marcó un giro significativo al cruzar la cordillera para jugar en Chile. En 1960 se unió al Rangers y formó parte de ese equipo durante cuatro campañas, destacándose entre la afición por su constancia y su entrega. El rendimiento de Cantatore en Rangers dejó una impronta que los seguidores recordarían con cariño, y en 1964 dio el salto a Santiago Wanderers, equipo con el que alcanzó uno de los picos de su etapa como jugador, coronándose campeón nacional en 1968. Más tarde, en 1970, formó parte de Deportes Concepción, club donde concluyó su carrera como futbolista activo en 1973.

Como entrenador

Tras colgar las botas, Cantatore comenzó a forjar su camino técnico en Deportes Concepción, trabajando como ayudante de Guillermo Báez y consiguiendo el subcampeonato de la Primera División de Chile en 1975. Un año después, la llegada de nuevos desafíos terminó con un cambio en su rol, ya que el club decidió prescindir de su labor al año siguiente, poniendo en marcha una etapa de inestabilidad que marcaría su carrera de formador.

En 1976 asumió el mando de Lota Schwager, entonces amenazado por el descenso. Bajo su dirección, el equipo consiguió dos victorias que les permitieron evitar el peor desenlace, y, si bien lograron luego ubicar al equipo en posiciones medias, el panorama de aquel año dejó claro su potencial para encarar proyectos complejos. Después de esa experiencia, Cantatore se incorporó a Audax Italiano, donde continuó perfilando su estilo de entrenador.

El devenir lo llevó a Cobreloa en 1980, conjunto con el que se coronó campeón nacional en 1980 y 1982. Sus equipos en esa época destacaron por comprometerse con la propuesta de juego y por su capacidad para competir en torneos internacionales. En 1981 y 1982, Cobreloa disputó la Copa Libertadores, enfrentándose a rivales de enorme jerarquía continental, como Flamengo y Peñarol, en dos definiciones que quedaron grabadas en la memoria de la afición. A finales de 1984, Cantatore asumió la dirección de la selección chilena en un encuentro amistoso frente a México, celebrado en Santiago, que terminó con victoria chilena por la mínima. Aunque la Federación buscó mantenerlo al frente del equipo para las eliminatorias, no se alcanzó un acuerdo institucional y renunció.

La incursión en el fútbol español marcó un nuevo capítulo. En 1985-86 dirigió al Real Valladolid, y aunque el inicio prometía, dejó el banquillo el 1 de septiembre de 1986 tras un enfrentamiento con la presidencia por la falta de refuerzos. Sin embargo, su vínculo con la ciudad y el club no terminó allí: en abril de 1987 regresó para las dos temporadas siguientes, y en la campaña 1988-89 llevó al Valladolid a una final de la Copa del Rey frente al Real Madrid, perdiéndola por 0-1. Esa actuación consolidó al equipo y abrió puertas para su participación en competencias europeas.

En la siguiente etapa, Cantatore firmó con el Sevilla para la campaña 1989-90, obteniendo un rendimiento que les permitió terminar en una posición que les dio acceso a la Copa de la UEFA. En la temporada siguiente, el equipo hispalense avanzó hasta los dieciseisavos de final de la competición y terminó la liga en una octava posición, consolidando así su presencia en el escenario continental. En 1991 se vinculó a Universidad Católica, con la que conquistó la Copa Chile 1991 tras vencer a Cobreloa y disputó la Liguilla Pre-Libertadores que dio paso a la Libertadores 1992.

Hacia principios de 1993 volvió a su tierra natal para hacerse cargo de Rosario Central. Dirigió al conjunto rosarino durante el Torneo Clausura 1993 y las quince primeras fechas del torneo Apertura 1993, renunciando tras una derrota frente a Gimnasia y Esgrima La Plata. En 1994 tuvo un breve paso por Colo-Colo bajo la dirección de Eduardo Menichetti, episodio que fue objeto de controversia en la escena deportiva chilena. Poco después, el 2 de mayo de 1994, firmó con Tenerife para la temporada 1994-95, en la que el equipo canario terminó en el puesto decimoquinto. En la temporada 1995-96 retornó a Valladolid para ocupar el puesto de entrenador de la primera plantilla, y en 1997-98 fue desvinculado tras tres derrotas consecutivas al inicio de la campaña.

En diciembre de 1997 asumió el Sporting de Lisboa por un periodo breve de veinte días, y luego regresó a España para dirigir al Real Betis Balompié en la campaña 1998-99, donde presentó su dimisión en octubre de 1998 tras una derrota frente al Valencia que dejó a su equipo en la parte baja de la clasificación. En ese mismo periodo, se dio a conocer un breve periodo como gerente técnico de Everton de Viña del Mar, en Chile, antes de recalar en otros proyectos. Finalmente, el 12 de junio de 2000, firmó con el Real Sporting de Gijón, club al que renunció el 16 de enero de 2001 debido a una discrepancia con la directiva sobre la planificación física de los jugadores.

Clubes

Como jugador

  • San Lorenzo de Almagro — debut profesional y primer contacto con la élite del fútbol argentino, tras formarse en las categorías inferiores de un club rosarino.

  • Tigre — club de Primera B donde continuó desarrollando su repertorio como mediocampista y líder dentro del campo.

  • Talleres de Córdoba — paso clave para consolidar su juego a nivel profesional en Argentina.

  • Rangers — su llegada a Chile marcó una etapa de crecimiento y consolidación como jugador de alto rendimiento.

  • Wanderers — con este equipo logró el título nacional y dejó una marca imborrable en la afición.

  • Deportes Concepción — último club como futbolista activo, antes de retirarse en los años setenta.

Como ayudante técnico

Concepción fue el escenario donde comenzó su trayectoria de apoyo técnico, coexistiendo con la función de entrenador y dejando notar un estilo que luego expandiría a otros equipos de Chile y España.

Como entrenador

En el cuerpo técnico, Cantatore asumió el mando de distintos conjuntos, destacando Lota Schwager y Audax Italiano, y luego llevó a Cobreloa a una era de dominio nacional y presencia continental, con dos ligas y finales de Libertadores que situaron a su equipo entre los más relevantes de la región.

Palmarés

Como jugador

Campeón nacional con Wanderers en 1968, un título que sigue evocando el recuerdo de su periodo galopante en la delantera y del juego de equipo que lo distinguió durante esa época.

Como entrenador

Entre los logros más notables se cuentan el título de Copa Chile de Universidad Católica en 1991, la clasificación de Cobreloa para finales de Libertadores y la construcción de campañas europeas en Valladolid y Sevilla, donde acumuló experiencias que enriquecieron su enfoque táctico y su capacidad para gestionar vestuarios diversos.

Distinciones individuales

La trayectoria de Cantatore fue reconocida por su capacidad para adaptar estilos y liderar grupos diversos en distintos países, así como por su perseverancia ante desafíos que exigían innovaciones tácticas y una lectura clara de los partidos.

Comentarios

La figura de Cantatore representa un puente entre continentes, una voz que atravesó ligas de América y Europa con la serenidad de quien comprende que el fútbol es, ante todo, un proyecto humano. Su historia está marcada por superación, por la búsqueda constante de respuestas y por la convicción de que el juego es una escuela sin fronteras, donde cada equipo puede construir su propia identidad bajo la dirección de un técnico que supo distinguir entre estrategia y carácter.