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Yuriko

Nombre completo Yuriko Amemiya
Nombre nativo Yuriko Kikuchi
Descripción Actriz estadounidense
Fecha de nacimiento 02-02-1920
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 08-03-2022
Nacionalidad Estados Unidos
Ocupaciones coreógrafo, bailarín
Idiomas inglés
EsposasCharles Kikuchi
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Yuriko Kikuchi fue una figura decisiva en la danza contemporánea estadounidense, reconocida principalmente por su labor junto a la Martha Graham Dance Company. Su biografía combina una infancia nómada, experiencias de adversidad y una trayectoria artística que abarcó la interpretación, la coreografía y la enseñanza. A través de décadas de entrega, su presencia en el escenario y en las aulas dejó huellas imborrables en la modernidad coreográfica y en la forma de entender el movimiento emocional.

Yuriko — Imagen principal

Yuriko Kikuchi fue una figura decisiva en la danza contemporánea estadounidense, reconocida principalmente por su labor junto a la Martha Graham Dance Company. Su biografía combina una infancia nómada, experiencias de adversidad y una trayectoria artística que abarcó la interpretación, la coreografía y la enseñanza. A través de décadas de entrega, su presencia en el escenario y en las aulas dejó huellas imborrables en la modernidad coreográfica y en la forma de entender el movimiento emocional.

Primeros años y trayectoria inicial

La historia de Yuriko comenzó en San José, California, en 1920, cuando vino al mundo bajo el nombre de Yuriko Amemiya. Sus progenitores fueron Chiyo (de apellido Furuya) y Morishige Amemiya. En sus primeros años, su familia atravesó una grave crisis sanitaria y migratoria: la madre decidió enviarla a Japón en 1923 para alejarla de una devastadora epidemia de gripe que afectó a Estados Unidos y que acabó con la vida de su padre y varios familiares cercanos. A los seis años regresó a la costa oeste, aunque la vida la llevó a quedar temporalmente en tierras niponas durante una visita de 1929 cuando la unión de sus padres terminó.

Inició su formación dancística en Tokio con la maestra Konami Ishii y formó parte de la Konami Ishii Dance Company entre 1930 y 1937. Este periodo marcó sus primeros acercamientos a un lenguaje escénico moderno y disciplinado. En 1937, ya de regreso en Estados Unidos, se integró a la Junior Dance Company de Dorothy Lyndall en Los Ángeles, donde continuó afinando su técnica y su sensibilidad interpretativa en el marco de la escena local.

Internamiento y año de retorno

Entre 1941 y 1943, Yuriko vivió una experiencia dolorosa y controvertida que afectó a miles de personas de origen japonés en Estados Unidos: fue detenida en el marco de la imposición de la Executive Order 9066. Durante su internamiento en el Gila River War Relocation Center en Arizona, impartió clases de danza, convirtiéndose en una fuente de expresión y consuelo para quienes compartían esa realidad. A finales de 1993 —aunque la fecha exacta de salida fue en otoño de 1943— recibió la libertad y se trasladó de inmediato a la ciudad de Nueva York, lista para continuar su camino artístico.

Una carrera que se extendió por décadas

En 1944 se unió a la Martha Graham Dance Company y mantuvo una relación artística con la compañía durante medio siglo, una elección que definió gran parte de su legado. Entre sus papeles más recordados figura su participación en la primera interpretación de Clytemnestra, así como en obras emblemáticas como Appalachian Spring, Cave of the Heart y Dark Meadow. También llevó a cabo la recuperación de coreografías históricas de Graham, destacándose por rescatar la claridad y la intención de piezas como Primitive Mysteries.

Aun cuando su mayor reconocimiento vino desde la danza moderna, Yuriko amplió su radio de acción hacia otros ámbitos escénicos. Desempeñó roles en Broadway en las producciones originales de The King and I (1951–1954) y Flower Drum Song (1958–1960), además de dirigir la reinvención de The King and I en la temporada de 1977‑1978. Su presencia en el musical la convirtió en una figura destacada entre la coreografía y la interpretación en el teatro musical de época.

El 23 de noviembre de 1954 participó en la obra de Broadway Sandhog, compartiendo escenario con jóvenes talentos como Eliot Feld, David Winters, Muriel Mannings y Betty Ageloff. Este reparto recibió elogios por parte de la prensa local, que destacó el talento de los niños que allí se desempeñaban y su proyección en escena. Además de su trabajo en el escenario, Yuriko apareció en televisión y cine, aportando su danza a obras de compositores como Halim El-Dabh y Eugene Lester. En la vida académica, dejó una estela importante como maestra de figuras de renombre como Mikhail Baryshnikov y Miki Orihara.

En 1967 fundó su propia compañía de danza moderna, que prosperó hasta 1973. Con este proyecto encontró otro canal para experimentar y proponer una visión personal del movimiento, complementaria a su labor en Graham. Años más tarde, se produjo cierta confusión entre audiencias y críticos debido a la presencia de otra Yuriko nacida en Japón, Yuriko Kimura, quien integró la mismo conjunto de Graham entre 1967 y 1985. Se popularizó el apelativo de “Big Yuriko” para la primera y “Little Yuriko” para la segunda, en un intento por distinguirlas en la historia de la compañía.

Vida personal y legado

En 1946 contrajo matrimonio con Charles Kikuchi, con quien formó una familia que creciera con dos hijos. En el tramo final de su vida, Yuriko residió en Manhattan, donde falleció el 8 de marzo de 2022, apenas un mes después de cumplir 102 años. Su longevidad fue testigo de una trayectoria que abarcó décadas de cambios culturales y artísticos, siempre con un compromiso profundo con la danza como lenguaje de expresión y aprendizaje.

Aportes y reconocimientos

La trayectoria de Yuriko fue reconocida con importantes distinciones que resaltaron su creatividad y su impacto pedagógico. En 1967 recibió una Beca Guggenheim en coreografía, una distinción que la situó entre los pilares de la investigación dancística. Más adelante, en 1991, fue merecedora de un Premio Bessie, reconocimiento que celebra la excelencia en danza contemporánea. En 2006 recibió un doctorado honorario por parte del Boston Conservatory, una distinción que validó su contribución a la formación de nuevas generaciones de bailarines. En 2012 se le otorgó el Martha Hill Dance Fund Lifetime Achievement Award, un homenaje a toda una vida dedicada a la danza y a su crecimiento.

Filmografía relevante

  • 1956 – The King and I
  • 1957 – A Dancer's World
  • 1960 – Yuriko: Creation of a Dance